Banner

Estas líneas...

Lorenzo, mala respuesta; Jaramillo persigue a regidores; Advierten de más pobreza

 

GUAYMAS.- Palacio Municipal estaría solo, de no ser por el grupo de maestros de esos que se pierden en el izquierdismo perennemente reñido con lo oficial, que diariamente lanza consignas en medio de música “de protesta”, como la que escuchamos y aplaudimos digamos, en la “prepa”, cuando comenzamos a descubrir que el gobierno “es malo”.

El error de los maestros a quienes manifiesto mi respeto, pues son sinceros al creer que así lograrán sus metas, es pensar que todos tenemos el mismo gusto musical y somos capaces de soportar las letanías a micrófono abierto.

No. Alrededor, hay docenas de oficinas públicas y privadas donde cientos de trabajadores y funcionarios intentan hacer su labor y, sépanlo, no los dejan. Los perturban en perjuicio de la productividad.

Está bien, ignoren al “enemigo”, la Dirección de Ecología, que ya les pidió no contaminar con ruido e imágenes el ambiente, pero no olviden que es la institucionalidad. No salgan luego con que “Al diablo las instituciones”. Tengan consideraciones a esas oficinas y no perderán simpatías.

Por lo demás, Palacio alimenta grillas perversas reflejadas en sesiones del Cabildo, cada vez peores en resultados, producto de rivalidades infantiles, improvisación y como siempre, voracidad por un botín llamado presupuesto municipal.

Preludio de ese ambiente se dio hace una semana, en un comedor de Plaza Altea (allí tiene negocios el regidor Pin González, pero eso es otro boleto), donde Raúl Sánchez Almeida, edil azul, desayunó con su padre Raúl Sánchez Fourcade, dirigente social de la pesca, y el comunicador Raúl Rodríguez.

Le pregunté al segundo la razón de llamar al secretario de la comuna Alán Jaramillo, quien llegó a mesa aparte con su asesor jurídico y el impune director del Deporte; me respondió el también experto en maricultura que solo quiso advertirle algo.

Dice “El raulón” que por ver muchas películas del 007, el Jaramillo que también baila la cuerda floja, ordenó a su “inteligencia” seguir a su vástago, el edil, y la advertencia fue, “si le pasa algo, ya sabes que este juego tiene desquite”.

El secretario negó todo, pero hasta la foto de los carros oficiales que usan gasolina oficial y conducen policías con salario oficial, le mostró. Jaramillo sabe que no debe aceptar nada y nada aceptó.

Sánchez Fourcade termina diciendo que “yo le dije que haga su trabajo, pero si se pasa, nos veremos las caras”.

 

 

La verdad, no creo que llegue a tanto.

Por cierto, Raúl “viejo” me recordó el apoyo que dio a Lorenzo de Cima en campaña y meses subsiguientes; incluso regañaba al hijo regidor por negarle acuerdos oficiales. Hoy, me dice, está desencantado y cree que el alcalde “se sale”.

Menciono casos, pero ninguno como el video por millares “likeado” (ya se me pegó ese juvenil término) y compartido en redes, donde la edil tricolor Jimena Jaramillo pone en su lugar al munícipe, durante la sesión extraordinaria del Cabildo a la que este convocó el viernes para explicar, primero, que la calificación crediticia del Ayuntamiento cayó, y el efecto inmediato costó 3 millones de pesos cobrados por Bansi, la financiera que se atrevió a prestarnos y ahora batalla para cobrar, como era obvio. Y batallará más.

Hay culpa de las últimas administraciones, pero aceptemos, las quejas continuas del alcalde se originan por ineptitud propia y de sus funcionarios, al promover ingresos y reducir trácalas, como han hecho todos.

No se trata de defender a ningún político, cosa cercana a lo imposible, pero hay soluciones. Más, cuando el aún tesorero Arturo “El artillero” Lozano, paga cuentas innecesarias dejando a un lado lo obligado, como los servicios básicos (ya le debe otra vez 6 meses a PASA), deudas atrasadas (no le paga a Mifel, que rentó carísimas y ausentes luminarias al panista César Lizárraga y ya deben ¡7 mil millones!), laborales (que ya cuestan 100 millones) y largo etcétera.

Eso sí, “El artillero” se cebó cobrando comisiones por pago de facturas hasta que reventó y, se lo dijo el alcalde, le perdió la confianza. Por eso se va tras el informe de resultados del primer trimestre de 2017. Eso me dicen. Pensé que no podían correrlo.

Y se iría con su cómplice, el oficial mayor Germán González Véjar, por las mismas causas. Eran tan buenos en lo suyo, me narran, que hasta el propio “Pin” González habría sido “pasado por las armas” para pagarle la factura aquella de 350 mil pesos por servicios que, puso el grito en el cielo el empresario-zar del transporte, al trascender que había sido un “cañonazo”, como los que de 50 mil pesos “El artillero” entregó –ellos lo niegan—al panista Enrique Hudson, y a los priístas Jimena Jaramillo y Alfonso Uribe. Este último el único en interponer demanda para lavar su nombre.

El caso es, en esa sesión del viernes, doña Jimena elegantemente puso cual cordel de cerdo al alcalde, quien reiteró su inmadurez política y nulo respeto al cargo. A la exposición de la dama, De Cima se burla de ella e, indignada, prefirió guardar los documentos con los cuales le confirmaba que lo (o se) engañaba(n) y el mentiroso –así lo llamó mirándolo a los ojos y apuntando su índice flamígero—es su asesor jurídico, Carlos Mexía.

Con rostro molesto, la señora Jaramillo –hoy en la cresta de la ola por su demostrada firmeza-- puso fin a su intervención diciéndole ¡Ríase alcalde, ríase, a ver quién ríe al último!

Es decir, así como de Cima trae a su antecesor y compañía --ahora resulta que con mentiras--, así podrían traerlo su sucesor y adláteres.

Sigue el drama.

TIROS RÁPIDOS

1.- LE “SACÓ” LA CTM

La CTM no quiso desfilar este 1 de mayo, porque “no estaban las condiciones dadas”.

Creo, se equivocó, pues nunca como este día para expresarse y manifestarse, confirmando la auténtica representación a favor de los trabajadores.

Hubo marcha de otros grupos con cientos de obreros, así que al menos en el puerto y la vecina Empalme, queda debiendo el cetemismo a su gente, sobre todo el sindicato maquilero que, me informan, solo ofrecía llevar 100 trabajadores.

Dicen representar a 15 mil, pero ofrecieron 100. Eso debe poner a pensar al “representante”, Rolando Corral López.

En cambio, el alcalde Lorenzo de Cima aprovechó la marcha del Sindicato de Trabajadores del Ayuntamiento y se puso al frente. Eso supone fin al pleito decembrino por casi un centenar de despidos y supresión de plazas. Hubo comida y bebida (la cerveza oficial) a discreción para más de 300 comensales en la sede sindical.

En el fondo, el Sutsag no olvida la afrenta, pero quiere aprovechar coyuntura para sacar la aprobación que obligue a la  comuna a pagar pensiones, no el Isssteson; pero eso lo resuelven los regidores y no está el horno para bollos.

2.- MENOS INGRESO AL TRABAJADOR

Los trabajadores burócratas federales y estatales jubilados y pensionados tienen 4 años luchando por conservar beneficios que pierden con el retiro.

Este 1 de mayo también marcharon y plantearon que el país vuelva sus ojos a metas sociales o se tomará la ruta de conflicto ineludible. Su dirigente Antonio Torreblanca advierte pauperización del trabajador y está cerca el momento en que ni servicio médico tendrán, menos el salario digno al que constitucionalmente el país está obligado a garantizarles.

Además, privatizar la administración de los fondos de pensiones los hace vulnerables y dada la ambición empresarial trasnacional, no lograrán pensiones dignas. El ejemplo ya está en otros países.

3.- ¿ALIANZAS?

Ayer charlaba con el leído comentarista cajemense Mario Rivas y coincido con él sobre el mensaje que deja la presencia en Sonora de Miguel Mancera, jefe de Gobierno de Ciudad de México y aspirante a la Presidencia de la República a través de las izquierdas.

Me explica que Mancera –así lo dijo-- fue invitado por la gobernadora Claudia Pavlovich, lo cual parece normal, y se aprovechó la Asamblea de la Unión Regional de Ganadero de Sonora, pero el mensaje sugiere acercamiento para una posible alianza. Debe ser. Ningún partido tiene mayoría y ya se han planteado soluciones al hecho de que nadie logrará más del 30% de la votación, en perjuicio de la gobernabilidad.

Y como dijera el gran político sonorense, Manlio Fabio Beltrones, un gobierno de Coalición solucionaría este grave problema que vive México. Quien gane, no tendría al perdedor fastidiándo. Eso no es bueno para el país.

Como ocurre. Solo mire a su alrededor.