Agustin Rodriguez

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+ A cumplir la ley, pero con el vecino de enfrente          GUAYMAS, Son.- El monarca oculto entre las gruesas paredes de piedra que desde 1899 alberga la sede del poder municipal, pareció recibir un chispazo de sensibilidad y decidió atender un clamor de los guaymenses: redujo la nómina.

El siempre lejano del pueblo, Lorenzo De cima, quizá se cansó de la advertencia, vuelta acusación, de tirar mucho dinero en gente ociosa, principalmente funcionarios a los que se les aprobó una quincena por “méritos en campaña” –léase prociónidos--, y ordenó al jefe de personal correr a 150, algo así como 12% del personal, que al decir del propio Alberto Albín, exadministrador del Delfinario –director de facto casi un año, cuando abandonó el cargo sin dejar de cobrar el ahora priísta Carlos González Nemer--, permitirá ahorrar millón y medio de pesos al año.

No es mucho, pero ya es algo en medio del opaco uso que se le da a los 700 millones de pesos anuales de presupuesto guaymense.

Sin embargo, se cuestiona por qué corren a gente de décadas en labores y dejan a improvisados panistas que trajo el distante Lorenzo al apropiarse de la silla que antaño era para representantes populares.

Doy razón parcial al cuestionamiento, porque ha de usted saber, entre reacciones por despidos destacan las de funcionarios y regidores. Estos últimos exigieron un asesor aparte del “bono” decembrino, el fondo de Ayuda social y los 6 mil pesos mensuales de gasolina al cual se aferran, excepto Marcos Ulloa, del partido Convergencia, quien púbicamente ha renunció a él.

Pese a quejarse del gasolinazo, nadie secundó a Ulloa. El edil sin partido Porfirio Villa, no renunciará al vale porque no sabe el uso que le darán al dinero. Ha de creer el experredista que se lo robarán el tesorero y el oficial mayor, Arturo Lozano González y Germán González Véjar, personajes hoy sumidos en el descrédito por la contabilidad oculta entre las piedras de Palacio, que los ubica como sicarios del crimen financiero contra Guaymas.

Creerlo o no, es distinto a tener los pelos de la burra en la mano, cosa difícil, pues presumen los señalados pagar mucho para no ser tocados ni con el pétalo de una rosa. Olvidan que, como el olor a guayaba, es fácil percibir cuando se eleva el nivel de vida entre ellos, lo cual incluye a varios más cuyas esposas ya viajan a Tucson o Las Vegas, cuando hace poco apenas completaban para la despensa en el Súper del Norte, porque como presume el empresario Servando Carbajal, allí sí alcanza porque alcanza, aunque sea uno diputado.

Y el tercero en la escala de crecimiento económico en medio de la opacidad municipal, sería el secretario del Ayuntamiento, Alán Jaramillo, enlodado hasta las rodillas en temas de dinero que no se puede contabilizar, pero la estructura legal complica hace suponer que tampoco le pasará nada.

Volviendo a los corridos, el regidor Gabriel Sánchez espetó a Beto Albín cómo podrá liquidar a la gente de años trabajando allí, y solo encontró encogimiento de hombros y un dedo índice apuntando hacia la oficina del presidente De Cima –es el decir, tampoco ese día estaba allí--, con la muy profundamente razonada afirmación de “allá pregúntale al jefe”.

Por lo demás, el comunicador Guillermo Urías advirtió a los despedidos que deben acudir a los tribunales, ya, pues en un mes se pierde derecho de reclamo. Es decir, Carlos Mexía –director jurídico-- tiene la mañosa orden de ganar por cansancio en ese juego del Tío Lolo contra los trabajadores.

ALCANZA, PERO PARA QUÉ

La declaración de Susana Corella Platt, diputada federal por Guaymas sobre dinero entregado a los diputados, hizo pensar en la necesidad de hacer que los políticos vuelvan a dirigir la política.

Es genial escuchar los ejemplos de la vieja usanza, como cuando el general Santos describía a la moral como “un árbol que da moras”; o al chihuahuense Bernardo Aguirre acusando que “vivir fuera del presupuesto, es vivir en el error”.

Recordemos ocurrencias como las del sonorense Robles Toyos al señalar que “los búfalos” del caborquense Salomón Fazz, amigo de José López Portillo, usaban sombrero porque algo deberían tener en la cabeza. Salidas espectaculares como las de Samuel Ocaña acosado por la prensa para “abrirse” por quién sería el mejor candidato tricolor, pidiendo “a mí déjenme con mis tigritos”, refugiado como estaba en el Centro Ecológico de Sonora.

Más cercanas, las declaraciones de Eduardo Bours cuando la crítica opositora elevaba el tono y sugería mejoras para Sonora, defendiéndose con su “son más las echadas que las ponedoras”. Finalmente lo derrotaron, pero eso es otra historia.

A lo que me refiero es que el político es vago y sale de apuros. Y esa vagancia le ayuda a hacer el bien para su gente y, como no pudo hacerlo doña Susana, con claridad poner en su lugar a sus adversarios políticos.

El problema de la diputada nuestra fue no dimensionar las cosas al explicar qué hace y cómo con el dinero público que recibe en el Congreso. La impresión que dejó es que lo gasta egoístamente en ella y no le alcanza para pagar el glamour con el que se le relaciona.

De haber tenido la vagancia que dan los años en la calle, en el mitin o en la plaza, donde cada paso cuesta por esa costumbre del político de saludar con sombrero ajeno, hubiese salido del embrollo con facilidad. Por no tenerla, la señora Corella sufrió esta sacudida que pone en riesgo su futuro en el ambiente.

Queda esta interrogante: ¿No habría ocurrido lo mismo a “Kiki” Díaz Brown, a “Kity” Mazón, “Roger” Díaz Brown, “Prosperito” Ibarra y tantos “juniors” que, favorecidos por la vida –no es malo tener dinero, por supuesto—llegan a posiciones de lucha por el pueblo, sin entender lo que necesita el pueblo?

Porque ya dijeron algo similar el senador poblano panista Javier “Coopelas o cuello” Lozano y la sonorense Ana Guevara y no, el polvo no se levantó tanto.

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+ Buen ejercicio de Jorge Vidal; Guaymas, principal receptor de grandes inversiones; turismo, en "veremos"          GUAYMAS, Son.- El salón “Yaqui”, nombre muy representativo para Sonora, la mañana de este lunes fue sede de un buen ejercicio de Jorge Vidal, el longevo delegado del Banobras –duró casi 30 años lustrando esa silla--, a quien Claudia Pavlovich llamó para convertirlo en titular muy productivo, se ha visto, en la Secretaría de Economía.

El “Yaqui” es un espacio muy utilizado para eventos en el Hotel Armida, el de mayor dinámica en el puerto al convertirse en el centro de negocios guaymense por excelencia, como explicaba Héctor Zaragoza, tercera generación del clan fundador quien no cesa en su ir y venir acomodando cosas en la expansión y modernización de servicios de la hostería fundada allá por los años 50.

Vidal Ahumada tuvo gran convocatoria. Desde promotores empresariales de alto calibre como Félix Tonella, y Antonio de la Llata, productor e industrializador pesquero, hasta Carlos “El cacho” Zaragoza y Rogelio Sánchez, impulsor este último del basketbol que eleva a sus “Ostioneros” en el plano nacional.

La lista es larga, representativa, muy interesada en escuchar lo que el titular estatal de Economía diría sobre cómo el “gasolinazo” que tambalea a Sonora y cómo lo defenderá. Cabe mencionar, hubo comentarios reprobatorios por la ausencia, vuelta costumbre, del alcalde Lorenzo De Cima, quien estaría acusando recibo de los obuses lanzados por medios con los que confronta por vaya usted a saber qué motivos.

Habló don Jorge de inversiones y avances de Sonora, con datos en unos casos ya divulgados por la gobernadora Claudia Pavlovich; en otros, inéditos, sorprendiendo a los presentes.

Destacó la inversión en minería, en energía que incluye la renovable, la influencia de éstas en lo inmobiliario y algunas rutinas de crecimiento del campo, sobre todo en la producción e industria hortícola.

No desbordó optimismo, pues sabe que el gasolinazo pega duro, a todos. También que fue medida “dolorosa pero necesaria”, pero ni al caso tocar el tema de por qué llegan a ser necesarias.

Yo puedo decirlo: falló la previsión. Y hay culpables de esa falla. Lo peor sería que los mismos culpables de fallar lo hayan hecho por premeditación afín a sus bolsillos, como presumimos todos los mexicanos y por ello está así el país, manifestándose y exigiendo cuidar el patrimonio, reducir el gasto y castigar a los culpables, lo cual incluye hacerles devolver lo sustraído.

Pero volvamos al ejercicio. Fue bueno. Hizo hablar a los empresarios y plantearon cosas cuando escucharon lo que había, lo que se gestiona, la importancia de que no se cancela ningún proyecto pese a la turbulencia y el buen augurio que eso representa para esperar buenos números, como los que Sonora aportó en 2016, que incluyen crecimiento de 4 o más puntos y unos 40 mil empleos. Que así sea.

Ecos del evento

1.- Buena observación de Hugo Delgado: hay dos pozos ociosos que aportan 200 litros de agua por segundo y el ejido San José de Guaymas está dispuesto a traspasarlos. Traerse esos 400 litros es mucho más barato para completar lo que Guaymas necesita, que la desalinizadora de 350 millones de pesos que solo daría 300 litros y un dolor de cabeza en materia ambiental.

2.- La mitad del agua que Comisión Estatal del Agua vende cara y de pésima calidad, se desperdicia en infraestructura anacrónica. Si la arreglan, habrá de más.

3.- Félix Tonella lamentó el mal mensaje de suprimir el vuelo Hermosillo/Los Angeles, mientras Héctor Platt Mazón intentaba explicar arreglan los platos rotos dejados por Antonio Berúmen, su antecesor en la Comisión estatal de Turismo.

4.- Entusiasmó saber que aparte de los proyectos para producir energía por parte de la CFE con más de mil 200 millones de dólares, también los hay del consorcio francés Blumex Power; y de Bateve Solar, una filial de ICA de los hermanos Quintana, que invertirán por separado 150 millones de dólares cada uno.

5.- Azamara vuelve en viaje exploratorio. Sigue oscuro el panorama de los cruceros turísticos, pero es bueno saber que el día 15 de febrero llega uno de sus buques con cerca de dos mil pasajeros; en mayo vendrá otro. No es mucho, pero…

6.- La producción del campo está en buen momento, sobre todo la de exportación y el valle Guaymas-Empalme es ejemplar. Marcos Llano explicaba brevemente lo que en detalle, tardaría mucho en exponer, pero se resume en esto: hay mucha producción y ahora falta mano de obra.

7.- Carlos Zaragoza se preocupa por la pesca y quiso saber cómo harán para reducir la carga que implica el gasolinazo, “diselazo” en este caso, para mantener activa una flota que ya batallaba para producir alimentos y empleo en un ambiente complicado en mercado, precios y clima.

8.- De paso, ya terminada la productiva reunión, Rogelio Sánchez de la Vega habló de básketbol donde hace una encomiable labor, y los esfuerzos para recuperar la posición de México en ese deporte donde Guaymas destaca gracias a la Cibacopa. Si todo sigue bien, pronto tendría un gimnasio para hasta 5 mil personas para hacer crecer el deporte ráfaga y producir jugadores de talla nacional, con expectativas mundiales por supuesto. Lo trataron en la ciudad de México la pasada semana.

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+ Vuelve la era de los pactos          NOGALES, Son.- Esta gélida frontera se calentó al volverse escenario de escándalo con agentes policíacos disparando y macaneando ciudadanos, cuya respuesta se dio con piedras y palos –o viceversa--, pero aclarar por qué y quiénes lo provocaron, no es lo importante.

Desgasta más demostrar eso que mantener la vista en el objetivo determinado por quienes resolvieron elevar su protesta en principio, por el alza a los combustibles. Parafraseo a editorialistas nacionales –y a la población en general que lo ha repetido por años—cuando digo que el alza en cuestión, solo es la gota que derrama el vaso.

¿Qué llenó el vaso?

Por décadas se ha arrojado solo un poco de la riqueza nacional a las mayorías. La mayor tajada se pierde en negocios disfrazados de fortalecimiento a la economía, programas sociales cuyo costo es superior a lo que llega –argumento de su existencia-- a las masas, y más directamente, al gasto suntuoso, cínico, del aparato gubernamental para que la alta burocracia viva cual monarca, con un pueblo cada vez más pobre. Parece cuento de Víctor Hugo ¿No?

Por eso es la protesta. La gasolina encendió la violencia que no surgió del pueblo aún cuando en él haya ira justificada, sino de figuras que se dedican a confundir y cobran por ello.

Sonora vivió ya eso pero por fortuna la ira no llevó más lejos. Dos agentes policíacos fueron lesionados y seguramente se castigará a los culpables. Pero no deben quitarse los ojos del tema principal. El gasolinazo fue la cereza del pastel en la aceptada –es cultura-- práctica gubernamental de apropiarse de los bienes públicos, en el buscar el poder para adueñarse de todo y repartir a criterio muy personal.

Llegada al clímax la corrupción y la impunidad, es hora de enmendar errores pero no invitando un trozo de ese pastel a grupos de poder y sus membretes. Falta pensar en el México del futuro, el que termine con estos golpes y prepare para su propia sobrevivencia a las nuevas generaciones, de por sí amenazadas por el cruel egoísmo de las cúpulas.

Se ocupa el México que crezca, no en el que todos ponen y unos cuantos ganan; no el que regala sus bienes a cambio de migajas; no el expuesto al abuso de los extranjeros  en complicidad con los apátridas desde adentro; un México que realmente aproveche sus potenciales.

Esa es la meta, no pelear contra la Policía ni que ésta dé vuelo a sus armas. Eso nunca ha dado buen resultado en ningún país, aunque lo sugieran políticos que ya perdidos en el laberinto del poder, lo vean como solución.

Por eso hubo muchos que nos preocupamos al ver el intento de arreglar las cosas anunciado este lunes por un presidente que nos hizo recordar los apuros de Miguel de la Madrid con su Pacto por la Estabilidad Económica, refriteado por Carlos Salinas de Gortari como Pacto de Solidaridad.

Todo experiencia, el líder de la CTM Carlos Aceves del Olmo los recordó, pero Peña Nieto reviró que “a diferencia de décadas pasadas, cuando era imperativo corregir la inestabilidad de nuestra economía, este Acuerdo con los sectores productivos es para preservar lo alcanzado como Nación”.

Será duro cuando tenga que responder a este nuevo cuestionamiento: ¿Qué es y dónde está lo alcanzado por la Nación?” Si no estamos como entopnces ¿por qué volver a lo de entonces?

Además, el Consejo Coordinación Empresarial acusa recibir el documento para su análisis, dos horas antes de su aprobación. Ora vez, pues, haciendo cambios para que nada cambie.

Pensar en el futuro tendrá que volverse un ejercicio de la sociedad responsable, pues ninguno de los partidos que tanto cuestan al erario, ofrecen figuras con capacidad de llevar a buen puerto la nave. Ese es el segundo problema para los mexicanos y urge trabajar también en la materia.

De antemano se aclara que el proyecto de hacer candidato a Luis Videgaray, un sujeto formado en el extranjero y enfocado a trabajar con el yerno de Donald Trump –amiguismo, compadrazgos--, puede ya no considerarlo el PRI. Igual ocurriría en el PAN, con la esposa de Felipe Calderón, quien el pasado sexenio inauguró los gasolinazos que de tanto ir al pozo, terminaron rompiendo el cántaro.

YA HAY EFECTOS

En Sonora, la CTM, como debe ser, sale en defensa de la clase trabajadora. Sustenta con números reales lo que dice el dirigente estatal Javier Villarreal, quien habla ya de 18 por ciento de aumento en la canasta básica. Y todavía falta.

Claudia Pavlovich ha prometido apoyo al sector transporte de pasajeros, para que no aumenten tarifas. Pero puede hacerlo durante tres meses, y luego…

El dólar sigue subiendo y empresarios se quejan de problemas en la importación de equipo y refacciones para sus negocios. Los que exportan, resuelven sus problemas y hasta tiene posibilidad de elevar sueldos, en solidaridad con sus obreros, pero otros, como la industria de la construcción –por eso se ha retrasado terminar “La 4”--, lo enfrentan inermes.

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+ Confunden liderazgo con partidismo; el presidente confirma el gasolizano y regresa a Videgaray          GUAYMAS, Son.- El “Puerto de puertos” no estuvo exento de manifestaciones donde se intentó reflejar la ira ciudadana por el artero golpe de la clase política asestado a las masas.

Cientos de guaymenses marcharon por la principal avenida citadina y en típica ruta remataron en lugar típico, la plaza de los Tres Presidentes, y se posaron cara a Palacio Municipal, para hacer ver su malestar. Pero incurrieron en errores también típicos.

Acusaron e insultaron al presidente Enrique Peña Nieto, es en el esquema de un Gobierno que permite todo tipo de manifestaciones --incluso insultar a sus autoridades--, pero enseguida pasaron a la amenaza y al enfrentamiento verbal.

Luego supe, también incitaron a la violencia e invitaban a acudir a cada de la representante federal Susana Corella Platt, para señalarle sus presuntos errores y a ver qué más. Angelita y Víctor Flores García son los primeros incitadores identificados y tendrán que ir a explicarlo a los juzgados, la primera por organizar y promover la marcha, el segundo por aprovecharse de la cercanía familiar y desfogar fobias antipriístas, como si no supiera lo que han hecho sus correligionarios con los recursos del país (se acuerdan del Rayo de luz, por ejemplo), del Estado (25 mil millones de pesos que produjeron una nueva camada de ricos y un exgobernador preso) o del Municipio (exalcalde regalando el asfalto que debió pavimentar calles, o desviando recursos de ayuda social y construyendo casas defectuosas). Y no quiero pensar en lo que pasa en este momento en la administración de Lorenzo De Cima, panista inventado en el padrecismo.

Eso es peligroso, lo saben. Nada enoja más al pueblo que la afectación a su bolsillo y los “gasolinazos”, es un tema que ya redujo drásticamente su capacidad de compra. No imagino lo que habría ocurrido si la arenga no se ataja (qué irónico) por el izquierdismo y se hubiese acudido con esa ira fomentada, al lugar donde la señora legisladora reside al lado de su familia.

Debo decirles, señores de partidos que no están en el poder, o que estándolo, aprovechan recursos públicos para estas acciones, que un diputado del color que sea, no tiene capacidad de decidir sobre aumentos a los combustibles ni a nada. También, que la reforma que dio poder al Presidente para resolver el aumento y vender o no los recursos de la Nación, se aprobó por la legislatura anterior.

El presidente mismo debe considerar factores diversos, donde intereses nacionales y externos se suman, para dar un paso de ese tamaño que hoy, lo vemos, tiene al país revuelto y a él, en el peor momento de su ¿popularidad? y es señalado el tirano al que debemos derrocar.

La óptica del trabajador, del mexicano de a pie, es una; la del presidente otra, al margen de cuánto gana uno u otro y la razón choca entre unos y otros porque las ópticas son distintas. Muchas de ellas, lamentablemente, compradas.

Particularmente entiendo a Enrique Peña Nieto cuando habla del “doloroso pero necesario” paso. No puede de otra manera respaldar el alto gasto para mantener con vida al país; es cierto, se hace necesario subir el costo de bienes y servicios y aumentar impuestos, pero el problema va más allá que el alza misma a esos rubros, y aterriza en esto: ¿Por qué cuesta tanto la administración pública?

En la lista del análisis, la corrupción –de políticos, sí, pero también de empresarios y trabajadores oficiales—es la primera causa. De eso, dicen los mexicanos de bien, estamos hasta el copete y ya basta.

Por lo pronto, Peña Nieto este mediodía de miércoles dio un mensaje a medios de comunicación para hacerlo llegar a la Nación, donde se vio tranquilo y lo más importante para él, fue anunciar que vuelve al gabinete su amigo Luis Videgaray.

Lo de la gasolina es algo que debía pasar y pasó, y a lo que sigue. A ver qué sigue.

Al tema, solo debo agregar dos cosas:

1.- Señores políticos, traten de ser líderes responsables. No lleva a nada bueno decir que el otro partido es culpable, cuando todos le agarran la pata a la vaca. Lo saben. Un empleo, una quincena, no debe nublar su mente porque lo que ocurre en el país, en el Estado, ocurre también en el Municipio. En eso deben trabajar, no en incitar a la agresión y al daño, lo cual pervierte una bandera y acaba con una lucha social.

2.- Esta mañana se dio a conocer la renuncia de Marcos Berúmen a la Comisión de Fomento al Turismo, y la oficina quedó a cargo de Héctor Platt Mazón. Está bien, el llegado de México como premio a no sé qué desde el inicio de esta administración, no mostró nada en la bola. Siempre fue lejano al sector. Generosa como es, la gobernadora Claudia Pavlovich elogió su labor en la despedida.

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+ No se vale, de veras          GUAYMAS, Son.- Son los propios miembros de la clase política que nos gobierna, los que han advertido del hartazgo que priva en el país y hasta el propio Presidente habla de la “irritación social” existente.

La irreverencia a la institución presidencial que ahora se observa, deriva de la falta de respeto promovida por las actitudes de los hombres que han portado la banda tricolor en su pecho, pero no se había visto lo que ahora sucede en el país.

Hay gente irritada, pero otros bromean del drama en marcha y eso es peor, dice la enseñanza política, y debe poner a pensar a los mandatarios que ante el pueblo ahora son solo monarcas, minoría corrupta y prepotente que los somete.

Al presidente ya se le menciona cual vecino de junto, con expresiones como “Peña se salió”. Eso, para no hacer citas altisonantes que inundan las conversaciones de barrios, cafés o redes sociales.

Enrique Peña Nieto debiera, debe, estar preocupado. Su papel al frente de las instituciones nacionales quedó muy lejos de lo esperado cuando juró defenderlas o enfrentar la demanda popular. Ahora la tiene frente a sí debe darle una respuesta.

Si hoy hubiese elecciones, su partido haría el ridículo, dice el análisis de expertos. Ojalá no sea por eso que el presidente haya aprobado y promovido esas medidas que ahora encienden al país y se vuelven preocupantes para todos, aunque el mexiquense terminó el año de alzas y graves tropiezos, jugando golf en exclusivo “resort” mazatleco.

Si nos fijamos, no hay quien levante la cara por el tricolor, partido que no se preocupó por crear figuras nuevas y se esmeró en derribar las que había consolidado. Parafraseo textos bíblicos para definir cómo es la gente que ahora controla las siglas, para controlar al país mismo:

Buscan hacer tesoros y por eso “donde estuviere vuestro tesoro, allí estará vuestro corazón”. Ellos atesoran lo que ganan con negocios surgidos del dinero público y en eso están inmersos, no en servir al pueblo. Y como nadie puede servir a dos señores, sirven al dinero. A su bolsillo, más claramente explicado, y eso es la traición al pueblo. No hay ideas frescas, la ilusión de un país mejor que traen las nuevas figuras.

Cuando se echó al PRI de Los Pinos en 2000, se pensó que su regreso mejoraría las cosas tras el foxiato circense y el calderonato convulsivo y confrontador.

Pero no. Regresaron y volvieron las crisis, las devaluaciones, a romper “el cochito” para salir de apuros y dejar en la orfandad el ahorro nacional, las pensiones, las reservas, todas esas prácticas en lo que son expertos.

Peña no se manda solo, se entiende, pero la gente común solo sabe que es el presidente y, si no él, quién le defenderá de la voracidad, de la especulación interna y externa, de la corrupción que pone de rodillas al país ¿Deberán defenderse solos?

Hoy tanta marcha y manifestación es la “irritación social” vuelta desafío de la gente que ve a un gobierno puesto en su contra, que la explota para mantener los privilegios de sus saqueadores, sustractores de la riqueza que debiera reflejarse en mejores servicios, educación, salud… todo lo que puede dar el país pero que se va a manos de unos cuantos.

La gente ya tomó las calles, carreteras. En Hermosillo tomarán agencias fiscales; en el centro del país gasolineras; en otras, oficinas públicas. Las marchas existen en todos lados.

Sería un pésimo mensaje a la gente aplicar estrategias de intimidación, de cooptación. Por ejemplo, Hacienda anuncia que dará estímulos a dueños de estaciones para que enfrenten el “gasolinazo”, pero eso suena como un soborno para sofocar potenciales protestas del empresario. Y no dice cómo ayudará al consumidor final para que soporte la agresiva carga.

Seamos honestos, el crecimiento de México se diseña con el sacrificio de los trabajadores. El ridículo salario mínimo es reflejo. Si creen que es referencia, por favor, confírmenlo.

Jugando al Tío Lolo, aceptaremos que el alza a los combustibles no debe afectar, pero hace días el transporte público federal cobra más; el local ya pide alza; el café en las tiendas cuesta más caro como ocurre con el agua purificada y empeora todo al hablar de la despensa en las tiendas y... bueno, prácticamente todo.

No se vale, de veras.