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+ El "Flaco" Uribe irrumpe y eleva el calor político; el PAN respira, con la alianza nacional; el PRI piensa en "El Bebo", pero primero la unidad

 

GUAYMAS, Son.- La irrupción de José Ramón Uribe Maytorena en la arena política del puerto que vio nacer al fundador del PRI, revela el antes y después de los procesos hacia el 2018 en los que se involucran los actores principales de esta película de cada tres años.

Uribe se mantenía en el bajo perfil, pero sus cercanos lo ubicaban en “negocios” en la ciudad de México. Hurgando, uno se encuentra que sus “negocios” los hacía con gente de altura, entre ellos, altos –muy altos-- funcionarios de la Procuraduría General de la República y miembros de la nomenclatura panista.

Buscó a Ricardo Anaya, pero no le gustaron los conductos y esperó, e hizo bien, movimientos para la caída hacia arriba o hacia abajo, pero caída al fin, del hoy beneficiario de la alianza entre el PRD, Movimiento Ciudadano de don Dante Delgado, y el PAN. Como que el JR de tanta fama en los 90, sabía de la asunción en el corto plazo a la presidencia nacional, del sonorense Damián Zepeda, un “junior” bueno para el negocio derivado de la política, no para la política, pero es de Sonora y de algo servirá a la entidad.

El empresario inmobiliario y dueño de gasolinerías, alborotó el ambiente al aparecerse en la reunión de costumbre del Comité Municipal del blanquiazul. Se sintió en las nubes Santiago Samaniego Rebollo con esa visita, acostumbrado como está a lidiar a “chipilones” azules o descontoneros tornasol.

José Ramón no dijo que va por cargos, pero es obvio. Genera controversia también, por su carga de experiencia increíble, que si la hubiese tenido en el ayer, cuando ganó la alcaldía guaymense, su trayectoria habría sido muy distinta.

Recordemos: José Ramón Uribe Maytorena y su hermano Francisco, se hicieron dueños del equipo de béisbol Ostioneros para sostener la franquicia que hoy permanece olvidada. A mitad de los años 80 poseía una moderna y nutrida flota camaronera. Su éxito en el mar le hizo pensar en aprovechar la oferta publicada por el Banpesca, banca oficial de apoyo a las pesquerías y su infraestructura, para adquirir un par de atuneros.

No sabía que mediría fuerzas con dioses del Olimpo de la época, entre ellos funcionarios de la todopoderosa Televisa, parientes de “El Tigre” Emilio Ascárraga, el papá del Emilito hoy despedido de la televisora. Tan mal le fue que hasta por fraude lo acusaron y un comando armado llegó a su casa en San Carlos, lo “levantó” y lo llevó al reclusorio Oriente de la Ciudad de México, donde permaneció un año y aún tras rejas, mostró su liderazgo ayudando a todo mundo.

En 1990 recupera su libertad con la obligación pactada, ni modo, de olvidarse de los túnidos. Entonces Acción Nacional, que crónicamente padece de escasez de candidatos, le propone incursión en política y en noviembre de ese año oficializa que va por la alcaldía.

Fue un gran revuelo. Joven, educado, reflejo del hombre de éxito con ropa de sastre y autos deportivos de lujo, todo mundo se le rindió, excepto la nomenklatura tricolor que reprochaba su traición: tres años antes financió campañas de figuras como Donaldo Colosio o Manlio Beltrones, y ahora estaba del otro lado.

Lo presionaron, pero se les revirtió. Recuerdo un discurso de José Ramón ridiculizando al partido al que acusaba de tener 6 décadas explotando y saqueando el país –así se decía entonces del PRI—y alguien le llevó un chisme surgido de las oficinas de coordinación de campaña, establecidas en la oficina de Javier Villaseñor Maytorena, ese chambeador viejo propietario entonces de la Lechería Fátima, pero “El flaco” hizo breve alusión al chisme expresando que “ni leche le deberíamos comprar”.

A los días dimensioné el liderazgo de esa figura: el propio Javier, premiado más tarde con la diputación federal suplente –titular después, a la renuncia de Julián Luzanilla--, me comentó que sus ventas del albo lácteo habían caído en más del 25%.

Le fue fácil pasar sobre Manuel Ibarra Legarreta, el candidato tricolor impuesto por Miramar y combatido por Miramar mismo, quien había sido ungido por su tibieza y aplastado por lo mismo. Así, en julio de 1991 ganaba la elección de calle.

Todavía Florentino López Tapia, alcalde saliente, aceptó darle el certificado de mayoría, calificado entonces por esta autoridad, pero bastaron unas semanas con mitines en la plaza de los Tres Presidentes para dar marcha atrás.

Uribe habría tomado posesión y comenzado una brillante carrera política, pero un error lo perdió: midió fuerzas de nuevo con gente grande. Manlio Fabio Beltrones en este caso. Gritarle a un gobernador como el originario de la colonia Irrigación, hoy municipio de Benito Juárez, no era cualquier cosa.

Menos haría caso a la gente de Miramar, así que se optó por el Concejo –así, con “c”-- Municipal donde el alcalde sería el industrial Jorge Álvarez Gaxiola, suegro del ejecutivo maquilero y regidor Enrique Hudson, con Pedro Romano Terrazas de síndico.

Pero apareció el legendario Diego Fernández de Ceballos, aún hoy sobresaliente en la política nacional, y exigió respeto a los resultados. Enterado de la circunstancia tan preocupante para los capitanes de la economía regional, aceptó el Concejo y así llegó a la presidencia el caballeroso Felipe Rivadeneyra, recordado por su bonhomía y esforzado desempeño.

José Ramón se molestó, por supuesto. Ganó él con su carisma y recursos. La insurgencia siguiente se resolvió “descubriendo” la autoridad malos manejos municipales y que el dinero producto de ilícitos se depositaba en cuentas del personaje aludido en el Banamex de San Carlos.

A punto de ir a prisión, Uribe fue a México a carearse con el “Jefe Diego”, quien le explicaba las cosas pero todo terminaba en la víctima propiciatoria para satisfacer a los dioses. El cordero era José Ramón, quien le habló fuerte a Fernández.

En una ocasión detuve al ya legendario Diego saliendo de La Noria, en el hotel Armida del “Chino” Zaragoza, y le cuestioné del tema. Me confirmó la versión del “agarre” con José Ramón y señaló que se le puso impertinente. En síntesis, Uribe lo acusaba “de venderlo en canal” para entregarle la alcaldía al PRI y la respuesta, me dijo Diego, fue: “Yo, con todo respeto, le menté la madre”.

Allí terminó esa relación que hubiese llegado lejos.

De Manuel Ibarra Legarreta luego se supo que le dieron un puestito de Delegado de Turismo en San Carlos y años después, llegado el grandote cananense Armando López Nogales a la gubernatura, lo rescató haciéndolo secretario de Infraestructura Urbana, de donde pudo hacerse de una buena pensión para vivir hoy con holgura en Hermosillo.

Hoy, la irrupción de JR preocupa a los mismos que se preocuparon ayer.

Hará ruido. No ganaría, pero complicaría el “establishment” que ha hundido a Guaymas y peor con el actual gerente sentado en la principal oficina del palacio de piedra. Su incursión encarecerá la campaña. Lo bueno es que obligaría al PRI a ir por gente probada en capacidad y honestidad, hasta donde se puede en política.

El tricolor se traería por ejemplo, a Carlos Zataráin. O a Antonio Astiazarán, pero el promotor de energía renovable para mejorar el nivel de vida de los sonorenses transita hacia una senaduría.

El PAN, al confirmar que su principal enemigo es el actual trabajo municipal que ni la basura puede retirar, piensa igual que el PRD: aliarse. Le cayó de perlas a David Galván el acuerdo nacional que también suma a Movimiento Ciudadano –el partido de Dante Delgado ha demostrado seriedad en sus encomiendas electorales—, porque ahora piensan en triunfo. Solo faltan candidatos, por eso llega Francisco “Paco” Bueno Ayup a explorar el puerto de puertos, tras sus escandalosas experiencias en altos niveles políticos de Querétaro, CDMX y Durango.

El PRI jugaría entonces con Susana Corella –ojo: podría repetir en el 04--, pero pensando en opciones como el “Bebo”, y no descarta aún que uno de los Claussen –Otto ó Enrique—esté en una esquina del ring interno.

Creo que será Zataráin, quien resolvió en 2003 la gran deuda municipal, creó los visionarios desarrollos urbanos al norte, descontaminó la bahía de Guaymas y dejó el camino andado a Toño Astiazarán para hacer el gran malecón de lujo que ningún puerto del país tiene, y que Lorenzo de Cima ha convertido en muladar.

El PRI solo debe garantizarle a Zataráin, o a Astiazarán, si es el caso, un partido unido, porque cuando ha perdido el tricolor es por pelear consigo mismo.

Le saludo.

Padrés: ¿A poco va a salir libre?

HERMOSILLO, Son.- Es una de las preguntas más frecuentes que se hacen —con un aire de incredulidad y duda— sobre el ex gobernador Guillermo Padres Elías, preso en un penal de Ciudad de México desde noviembre del año pasado.

La pregunta tiene base y lleva chanfle. La Procuraduría General de la República se desistió de impugnar el amparo concedido al ex gobernador para librarlo de la acusación de delincuencia organizada, que junto con otros tres delitos, lo mantienen en la cárcel, y de salir exonerado de ese delito podría salir del reclusorio para llevar el juicio de las tres restantes acusaciones en libertad.

¿Por qué enoja a la gente la posibilidad de que Padrés salga libre?

Básicamente porque a más de dos años de haber terminado el sexenio panista cada día se conoce más de las irregularidades y las desviaciones de recursos económicos que dejaron a Sonora temblando y a una opinión pública que desde el principio dudaba se pudiera hacer justicia contra un ex gobernador; algo nunca visto en Sonora en más de 100 años.

También porque todavía no se sabe a ciencia cierta, ni el tamaño ni el verdadero monto del boquete financiero hecho sobre la administración pública sonorense durante el sexenio panista y que le ha dificultado al actual gobierno operar los programas con una reserva mínima de fondos para atender prioridades.

También, porque a diferencia de otros estados como Veracruz, donde a cada rato se informa de la devolución de propiedades y dinero del ex gobernador Javier Duarte, eso no ha ocurrido en Sonora y a lo más que se ha llegado es al cateo de las propiedades del ex gobernador y sus funcionarios por parte de la Fiscalía Anticorrupción, sin mayor trascendencia en las propiedades y los recursos de los principales funcionarios y parientes de aquella administración.

¿Nunca visto en más de 100 años?

Nunca visto. Como lo hemos mencionado antes, al gobernador encargado del despacho Cesáreo Soriano en 1917 acusado de recibir moches, nada más se le retiró del cargo. A Topete se le acusó de daños a la población motivados por la rebelión que encabezó como gobernador, y se exilió en Los Ángeles, California.

Ramón Ramos Almada fue desconocido por el Senado en 1935 junto con los Poderes Legislativo y Judicial, pero no tardó en integrarse a la vida civil.En 1975 renunció al cargo el gobernador Carlos Armando Biébrich y fue perseguido judicialmente. Nunca fue aprehendido y llevó su caso en libertad en México y el extranjero. Fue absuelto años después por la Suprema Corte de Justicia de la Nación y posteriormente se reintegraría a su despacho y a tareas académicas y de partido.

¿Problemas políticos más que jurídicos los anteriores?

En los tres últimos casos (Topete,Ramos,Biébrich) enfrentamientos y tensiones del gobierno estatal con el Ejecutivo federal por diferencias.

¿Y Padrés?

En el caso de Guillermo Padrés se trata de un gran desfalco al Estado. De una corrupción abierta y sin simulaciones nunca vista en Sonora de parte del gobierno estatal. Nunca en la historia se había visto en Sonora que un exgobernador cayera a la cárcel y que sus principales colaboradores enfrentaran procesos y acusaciones por malos manejos de recursos en sus responsabilidades. Al principio buscaron darle un sesgo político alegando persecución, pero con el tiempo tanto el gobierno federal como el estatal han demostrado con abundantes pruebas los ilícitos cometidos y las acusaciones concretas contra Padrés.

¿Ejemplos?

Andan huyendo o cuentan con orden de aprehensión: El ex secretario de Gobierno, el de Salud y el de Hacienda. Traen procesos más de 30 funcionarios medianos y alto nivel, y lo peor es que todas las acusaciones que enfrentan están avaladas por pruebas irrefutables que hacen difícil que la puedan librar sin pagar sus culpas con temporadas en la cárcel o con procesos largos y costosos, donde no se ve cómo puedan justificar los malos manejos y sus efectos para los sonorense. Pruebas abundan, testimonios también, mucha imaginación, perversidad y cinismo.

¿Tampoco eso se había visto?

No. No existe un antecedente en Sonora de que un conjunto de ex funcionarios hayan sido perseguidos por la justicia, acusados de tantas irregularidades administrativas en perjuicio del Estado. Tradicionalmente se hablaba de casos aislados de funcionarios que aprovechaban su paso por el sector público estatal y federal para enriquecerse, pero no en la forma como los panistas lo hicieron en el sexenio que gobernaron.

¿Pero sí hubo corrupción antes?

También. Pero nunca alcanzó los niveles de los que ahora se señalan, ni en el monto ni la variedad de giros hasta donde se amplió. Sostener que con el PRI en el gobierno no hubo corrupción sería caer en la ingenuidad y en una visión muy limitada —o maniquea— del análisis. Por mucho tiempo nos acostumbramos a las imágenes del cambio brusco de estilo de vida en algunos presidentes municipales, que lo alteraban radicalmente en los tres años que gobernaban, o de funcionarios estatales que se asociaban entre ellos para instalar negocios derivados de su función pública o de la regulación estatal: Terrenos, transporte, propiedades, empresas abastecedoras de bienes y servicios, constructoras, conjuntos habitacionales o reservas territoriales municipales en sus manos, etc. O controlar dependencias federales para proteger intereses específicos relacionados con la propiedad urbana y rural.

¿Y cuál sería la diferencia con el padrecismo y los panistas?

Que con el PAN y el equipo de gobierno de Guillermo Padrés no hubo límites administrativos ni morales, ni excepción alguna para incrementar los índices y los mecanismos de corrupción en el Estado.

Participaron todos —o casi todos— los funcionarios y familiares directos y asociados de otros partidos que metieron la mano en todo: compras, terrenos particulares y ejidales, dinero federal, uniformes escolares, zapatos, obras públicas, instalación de nuevas empresas, seguros, etc., hasta llegar a hacerle un tremendo daño y un gran boquete financiero y administrativo a la administración estatal de la que todavía no se repone a casi tres años de gobierno.

¿Y en los municipios?

Igual sucedió con los presidentes municipales panistas, que nunca dudaron en asociar las administraciones públicas municipales con los proyectos empresariales que ya manejaban ellos con anterioridad: Venta de agua, refacciones, terrenos, constructoras y altos niveles de desorden administrativo con las herencias de personal (básicamente familiares y allegados) debidamente sindicalizados —antes de entregar el poder—, para evitar que con las alternancias posteriores los pudieran correr de los ayuntamientos. Esa crisis no se ve pero se siente. Cada día se sabe de un grupo más numeroso de ayuntamientos de Sonora en crisis financieras: a unos no les alcanza para pagarle a la CFE y les cortan la luz, otros constantemente retrasan el pago de las quincenas, en otros casos las enormes dificultades para completar los aguinaldos en diciembre y otros ya no tienen viabilidad financiera, por los altos niveles de endeudamiento que padecen, y los altísimos déficits de sus finanzas.

¿Y dónde andan esos personajes ahora?

¿Los panistas? Unos haciendo negocios con los alcaldes de su partido que ganaron en 2015, otros repartidos en estados donde gobierna el PAN sea como empleados directos o experimentando con nuevas empresas derivadas de los capitales amasados en Sonora.

¿Y qué va a suceder?

Que la gente sienta burlado el estado de Derecho al salir Padrés de la cárcel, sospechen de simulación o señalen algunas dudas en torno a negociaciones ocultas del gobierno federal con los lobbystas del PAN, que al tiempo que ejercen ahí algún tipo de liderazgo también actúan como abogados defensores del ex gobernador a precios extremadamente altos. “¿Por qué –se pregunta la gente a cada rato– en Veracruz le devuelven a Yunes dinero y propiedades ilegales del ex gobernador Javier Duarte, y aquí —a pesar de las enormes evidencias y de los excesos cometidos por los panistas que gobernaron–, el gobierno federal no ha devuelto un solo peso de lo expoliado a Sonora por el grupo padrecista?

¿Quién pagará políticamente?

Será muy difícil que el PAN pueda reponerse de su crisis para el 2018. No cuenta con candidaturas atractivas y tampoco con una oferta política que lo pudiera librar de su crisis política y moral.

El PAN va a perder en Sonora la mayoría de las posiciones por las que compita, y las va perder con el PRI y con Morena.

Aquí lo interesante será ver los efectos de la liberación del ex gobernador en la intención de voto por el PRI y las explicaciones que se le den a la gente acerca de lo que verdaderamente implica la liberación de Guillermo Padrés, que en los hechos no habrá de significar una exoneración de las acusaciones que enfrenta y solo servirá para que lleve el resto del largo proceso en libertad.

¿Lo entenderá el pueblo así? No lo creo.

¿De dónde tanto dinero para pagar una defensa tan cara?

La pregunta es muy obvia: ¿De dónde tanto dinero?

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Los topes de dinero a las campañas

+ Contempla las tareas para aspirantes a diputado local y Ayuntamientos


HERMOSILLO, Son.- El Consejo General del IEE Sonora, aprobó este día en sesión extraordinaria los montos de los topes de gastos de precampañas para diputaciones por el principio de mayoría relativa y planillas de ayuntamientos para el Proceso Electoral Ordinario Local 2017-2018.

Los consejeros electorales avalaron el acuerdo de la Dirección Ejecutiva de Fiscalización en la que se precisa que  conforme a lo establecido en el artículo 187 de la Ley de Instituciones y Procedimientos Electorales para el Estado de Sonora (Lipees) a más tardar en el mes de noviembre del año previo al de la elección, el Consejo General determinará los topes de gastos de precampaña por precandidato y tipo de elección, mismo que será equivalente al 20% del establecido para las campañas inmediatas anteriores, según la elección de que se trate.

Para los 21 distritos electorales de mayoría los topes de precampaña quedaron de la siguiente manera:

TOPES DE GASTOS DE PRECAMPAÑAS PARA DIPUTACIONES  2017-2018

CABECERA DISTRITAL

DISTRITO

TOPE DE GASTO DE CAMPAÑA

TOPE GASTO DE PRECAMPAÑA 20%

SAN LUIS RIO COLORADO

I

1,669,013

333,803

PUERTO PEÑASCO

II

1,391,430

278,286

CABORCA

III

1,499,752

299,950

NOGALES

IV

1,751,214

350,243

NOGALES

V

1,708,047

341,609

HERMOSILLO

VI

1,602,294

320,459

AGUA PRIETA

VII

1,649,132

329,826

HERMOSILLO

VIII

1,573,870

314,774

HERMOSILLO

IX

1,865,790

373,158

HERMOSILLO

X

1,503,870

300,774

HERMOSILLO

XI

1,559,825

311,965

HERMOSILLO

XII

1,554,716

310,943

GUAYMAS

XIII

1,598,176

319,635

EMPALME

XIV

1,441,200

288,240

CAJEME

XV

1,740,157

348,031

CAJEME

XVI

1,739,305

347,861

CAJEME

XVII

1,693,863

338,773

SANTA ANA

XVIII

2,083,899

416,780

NAVOJOA

XIX

1,472,431

294,486

ETCHOJOA

XX

1,463,161

292,632

HUATABAMPO

XXI

1,577,723

315,545

TOTAL

34,138,868

6,827,774

Para las planillas de los 72 ayuntamientos, fueron aprobadas las siguientes cantidades:

TOPES DE GASTOS DE PRECAMPAÑAS PARA AYUNTAMIENTOS  2017-2018

MUNICIPIO

TOPE DE GASTO DE CAMPAÑA

TOPE DE GASTOS DE PRECAMPAÑA AYUNTAMIENTOS 20%

ACONCHI

314,216

62,843

AGUA PRIETA

3,009,856

601,971

ALAMOS

1,130,685

226,137

ALTAR

511,464

102,293

ARIVECHI

274,315

54,863

ARIZPE

350,388

70,078

ATIL

246,402

49,280

BACADEHUACHI

259,692

51,938

BACANORA

291,574

58,315

BACERAC

267,067

53,413

BACOACHI

278,381

55,676

BACUM

1,015,006

203,001

BANAMICHI

279,054

55,811

BAVIACORA

366,511

73,302

BAVISPE

273,250

54,650

BENITO JUAREZ

917,833

183,567

BENJAMIL HIL

394,579

78,916

CABORCA

2,912,150

582,430

CAJEME

14,285,595

2,857,119

CANANEA

1,443,766

288,753

CARBO

369,778

73,956

CUCURPE

264,684

52,937

CUMPAS

468,030

93,606

DIVISADEROS

260,071

52,014

EMPALME

2,023,885

404,777

ETCHOJOA

2,175,525

435,105

FRONTERAS

496,168

99,234

GRANADOS

265,455

53,091

GUAYMAS

5,251,457

1,050,291

HERMOSILLO

25,907,362

5,181,472

HUACHINERAS

261,725

52,345

HUASABAS

275,086

55,017

HUATABAMPO

2,815,356

563,071

HUEPAC

271,820

54,364

IMURIS

646,420

129,284

LA COLORADA

327,760

65,552

MAGDALENA DE KINO

1,276,479

255,296

MAZATAN

278,115

55,623

MOCTEZUMA

399,921

79,984

NACO

421,876

84,375

NACORI CHICO

287,270

57,454

NACOZARI DE GARCIA

669,189

133,838

NAVOJOA

5,416,627

1,083,325

NOGALES

8,384,843

1,676,969

ONAVAS

245,140

49,028

OPODEPE

323,596

64,719

OQUITOA

235,087

47,017

PITIQUITO

491,597

98,319

PLUTARCO ELIAS CALLES

688,676

137,735

PUERTO PEÑASCO

2,095,093

419,019

QUIRIEGO

366,132

73,226

RAYON

310,613

62,123

ROSARIO DE TESOPACO

433,470

86,694

SAHUARIPA

455,636

91,127

SAN FELIPE DE JESUS

235,298

47,060

SAN IGNACIO RIO MUERTO

680,264

136,053

SAN JAVIER

243,962

48,792

SAN LUIS RIO COLORADO

6,779,119

1,355,824

SAN MIGUEL DE HORCASITAS

440,340

88,068

SAN PEDRO DE LA CUEVA

308,426

61,685

SANTA ANA

786,228

157,246

SANTA CRUZ

272,521

54,504

SARIC

301,009

60,202

SOYOPA

318,268

63,654

SUAQUI GRANDE

271,133

54,227

TEPACHE

284,957

56,991

TRINCHERAS

284,999

57,000

TUBUTAMA

289,653

57,931

URES

634,741

126,948

VILLA HIDALGO

290,424

58,085

VILLA PESQUEIRA

287,060

57,412

YECORA

421,750

84,350

TOTAL

106,811,878

21,362,376

El Consejo General del IEE Sonora ratificó y designó a los servidores públicos titulares de las áreas de dirección, unidades técnicas y secretaría ejecutiva en cumplimiento a lo dispuesto  en el artículo 24 del reglamento de elecciones, así como la designación del titular del órgano de control interno en términos del artículo 107 de la Lipees.

Además, se aprobó a través de una aplicación informática, el orden de asignación de los partidos políticos para las pautas de  tiempos de radio y televisión, durante el Proceso Electoral 2017-2018 en sus tres diferentes etapas, pre campañas, intercampañas y campañas.

Estas líneas...

GUAYMAS, Son.- La ausencia obligada por asuntos familiares nos sacó de escena par de semanas, pero los viajes ilustran.

Regreso y les anticipo que Javier Hernández Armenta será el funcionario a cuya familia más recuerden los viajeros este diciembre, debido al tránsito de la carretera federal 15 en construcción y estresantemente complicado.

No se mira cómo evitará las filas de autos ahora que vienen nuestros “paisanos”. Y no solo el colmilludo político que ha picado piedra en cuanta burocracia existe, estará en el recordatorio familiar. Lo estarán también quienes provocan las larguísimas filas de camiones de carga y pasaje en el puesto de revisión militar de Querobabi. Y las de las ineficientes y ladronas casetas de Capufe. Al ver eso, volvemos a entender –porque se nos olvida—la grosería que hace el gobierno con la gente.

El problema lo tendrán encima los agentes de la Policía Federal, División Caminos, cuando intenten recorrer sus rutas de vigilancia y apoyo a automovilistas. Espero que haya sorpresas y don Javier, tanto como el general a cargo del retén y el propio Estado, tengan la estrategia adecuada. Si no, a quedarse en casa, para no enfrentar una carretera así.

MEADE, EL ESPERADO

Hace casi 3 décadas, el PRI colosista impuso candados que impidieron a improvisados ser impuestos en candidaturas de la militancia activa.

Como tiempos traen tiempos, el PRI tecnocrático de Enrique Reza (Peña, pues) las quitó y se cumplió la predicción de Manlio Fabio Beltrones cuando intentó impulsar candidatos de veras y crear alianzas para fortalecer siglas, tan debilitadas –como todos los partidos—a la vista del electorado, harto de los magros resultados en sus encomiendas.

Beltrones se hizo a un lado porque quizá entendió la explicación de ese repudio. El tricolor no podría enfrentar el futuro con todo mundo en contra.

La decisión habría sido: alianzas, sí, no necesariamente formales ¿Devolverle Los Pinos al PAN? Sí, pero no del todo y de una manera creíble.

Y se fueron por una figura “ciudadana”, José Antonio Meade, apartidista en teoría, más panista que priísta, y se cumple la proyección: el candidato es un panista pero propuesto por el PRI.

Allí se fueron los planes de insurgencia beltronista, los de Margarita Zavala y el escandaloso Anaya; Felipe Calderón y seguidores fueron aplastados por los acuerdos cúpula que él conoce muy bien.

Hace un año se dieron las señales. Incluso tuve oportunidad de charlar brevemente con el hoy candidato priísta en el verano de 2016, cuando era titular de la Sedesol y vino a cumplir agenda. Fue el sobresaliente político guaymense Antonio Astiazarán, quien me invitó al evento en el Salón Náutica.

Llegó Meade y la breve charla inició con el saludo que a alguien le aprendí: “Quihúbole, mi candidato” (ya ve usted que igualados somos los reporteros).

Desvió un poco el camino hacia mí, saludó sonriente y observa que “falta mucho para eso ¿no?”.

Respondí: “Sí, pero lo que está a la vista se cocina desde mucho tiempo antes y, si no ocurre algo realmente grande, pues al candidato lo tengo frente a mí”. Reflejó el impacto emocional. Y todavía alcancé a decirle que cuando eso ocurriera, en Guaymas tendría amigos que lo apoyarían, pensando por supuesto, en Astiazarán, funcionario aún de esa dependencia y a quien se le despeja el panorama para sus planes a corto futuro dentro de la política sonorense.

Sonrió, estrechamos manos y avanzó al evento. Cuando se despidió volvimos a estar cerca. Hasta foto le tomé solicitada por personas de las que solo recuerdo al desarrollador José Mora y al regidor local Alfonso Uribe.

Ambos se sorprendieron de lo que parecía un gran acercamiento con el personaje de indudable capacidad y méritos en el difícil ejercicio de ordenar al país. Mi explicación fue fácil:

“Solo fue una reacción típica del reportero que ha andado en todas partes, frente a una reacción típica del político que ha andado en todas partes”.

Debo reconocer que tras el destape y sus formalidades, México es otro. Poco, pero se redujo la animadversión al tricolor, cuya misión era escoger a alguien capaz de reducir ímpetu a la figura del permanente preferido de los mexicanos pelados del país –usted póngale porcentaje al número--, el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador, quien sigue liderando encuestas, aunque el análisis dice que se caerá al final.

Y los panistas serán convencidos de que todo está bien, así que tampoco los independientes podrán hacer nada. Ni El Bronco, pues como gobernante en Nuevo León, hace lo mismo que todos los gobernantes de todos los partidos.

PGR Y PADRÉS, COMPLICES

Tiene razón la gobernadora Claudia Pavlovich Arellano al hacer corajes por la actitud de titulares en la Procuraduría General de la República.

Mucho trabajo de la Contraloría local, la Fiscalía Anticorrupción y demás, permitió demandas específicas contra el ex gobernador Guillermo Padrés y secuaces en el “Newson” depredador, para ahora salir con que no hay delitos que perseguir y saldría libre en unos días.

No solo el Odracir nuestro de pocos resultados tendrá que sonrojarse y pedir disculpas a Don Memo, también lo hará Miguel Angel Murillo, el viejo picapiedra de puestos burocráticos que al asumir su actual camiseta, tuvo la presión ciudadana al tardar en lanzarse al ruedo.

Fue buena posición. No podía, dijo, solicitar un proceso contra el Alí Babá sonorense y sus 40, para proceder por la mañana y soltarlos por la tarde, al no reunir elementos suficientes. Presuntamente los reunió, pero no fue suficiente para la fiscalía federal y en alguna oscura mesa se convenció a alguien para que Padrés, como ocurrió con su “junior” el año pasado, cene su pavo navideño en casa.

Asi cómo, pues.

CORTOS:

Guaymas tiene basura por todos lados y donde está limpio, es porque el Ayuntamiento del apático Lorenzo de Cima tiene a Miguel Quiroz como director de Servicios Públicos Municipales.

Miguel, acostumbrado al trabajo, distintos la mayoría de los noveles –y flojos— funcionarios del Lorenzo mencionado, guardó silencio ante la nueva presión de la chantajista empresa PASA, que dejó de hacer su tarea por la que nos quita más de 2 millones de pesos, y mandó a su gente y equipo a hacer esa labor.

Le cayó el chauixtle al puerto. Por todos lados refleja ruina y todavía hay que mantener rémoras como la dicha empresa, cual había sido con la eléctrica Miffel y sus miles de luminarias adquiridas sin ver por César Lizárraga, en decenas de millones de pesos, y nunca se vieron. Y falta resolver cómo se harán los pagos al alza de los 365 millones de pesos pedidos bien o mal por la pasada administración.

Sí, nos cayó el chauixtle.

Y la Comisión Estatal del Agua de Sergio Ávila, ordenó a la administración local de Roberto Romano, cortar el suministro del líquido a 195 ejidatarios de San José de Guaymas.

Se rieron. El comisariado ejidal de Jesús Alberto Garza Osuna fue con Romano y le recordó que no les regalan nada, pues cerca de 100 hectáreas del ejido las ocupan por un acuerdo de apoyo para operar su infraestructura desde 1993, “de dátil”, gratis, no pagan nada. Si ya no querían, ponerse al tú por tú implicaba pagar unos 50 millones de pesos ya, así que “pa´trás los filders” y aquí no ha pasado nada.

Un punto a advertir es que el director comercial de CEA es el ejidatario sanjosesino Arturo Escalante y en la época del acuerdo andaba cerca de los mandos. Algo pasó que no ilustró ni a Romano ni a Sergio, del ridículo que harían.

De paso, Garza Osuna sube como la espuma en la encuesta tricolor que busca los mejores perfiles para ir por la diputación local del XIII Distrito, hoy en manos del híbrido Manuel Villegas.

También avanza otro joven talento, el comunicador Javier Carrizales Salazar.

Y no me acusen de misógino, pero a ninguna mujer le dan los números para estar en la batalla. Hay una, pero es apuntalada para ganar la alcaldía de Guaymas.

Se trata de Susana Corella. El mejor ejemplo para confirmarlo es el fuego amigo, y de su mismo género, que la ubica defendiendo al villano favorito de los sonorenses, Padrés, por no pronunciarse en contra de su posible liberación.

No lo hizo porque la película de este espectáculo en San Lázaro tenía como protagonista a Ulises Cristópulos y la dama no debía interferir en la agenda impuesta a los diputados federales, pero pues...

Les  saludo.

Miguel Ángel y su injusta vida

GUAYMAS, Son.- El tema lo aborda y desarrolla ampliamente Javier Risco, en El Financiero, y día todo el crédito de la información a Carlos Jiménez, un reportero que por décadas a cubierto la fuente de justicia en la hoy Ciudad de México, antes Distrito Federal.

Solo se transcribe, porque no tiene desperdicio:

CD. DE MÉXICO.- A su hijo de cinco años le explotó el corazón y murió.

Ella decide vestirlo, meter su cuerpo en una bolsa transparente y rodearlo de cobijas, lo carga para llevarlo a Acambay, en el Estado de México, donde hizo algunas raíces.

Pasa desapercibido por varias horas, la Ciudad de México no se detiene a observar a la mujer que carga a su hijo muerto lo incluye como parte de lo cotidiano.

Es hasta que ella se detiene, hasta que se sienta en una banca de la Terminal de Autobuses de Pasajeros de Oriente que alguien lo nota. Una mujer lleva un niño envuelto en una bolsa, un niño que no se mueve.

La policía se acerca, ella dice que sólo quiere regresar a su pueblo, que su hijo murió porque padecía una enfermedad cardiaca, una arritmia que no lo dejaba jugar como a cualquier otro. La madrugada del domingo antes de poder llevarlo a un hospital su corazón no aguantó, convulsionó y murió a las dos de la mañana.

Ella no supo qué hacer. Salvo por el hombre que la acompañó, no tuvo a nadie en la Ciudad de México. Decidió llevarlo por su cuenta. En la pobreza la lógica se adapta a la fuerza de los brazos.

Los policías la retienen por unas horas, la Procuraduría General de Justicia confirma mediante estudios periciales que el niño murió de causas naturales, el médico que atendía a la familia también lo certifica.

Una funeraria los traslada a Acambay. Los brazos de su madre descansan, pero no su corazón.

La historia la conocí por el reportero Carlos Jiménez, un periodista que ha cubierto la fuente de justicia desde hace años en esta ciudad. Lo sigo y lo leo desde hace tiempo, pero esta historia que dio conocer con un par de fotografías jode cualquier día. Porque de pronto llegan decenas de preguntas: ¿Cómo llega una madre a hacer eso? ¿Cómo puede estar tan sola? ¿Cómo puede haber tanta pobreza? ¿Cómo tiene las fuerzas de cargar un hijo muerto por toda la ciudad? ¿Cómo se sentó en una sala de espera? ¿Cómo lo tuvo que hacer por su cuenta? ¿Cómo no tomó un teléfono? ¿Cómo no se acercó a alguien? ¿Cómo no lo llevó a un hospital? ¿Cuánto cuesta la muerte?

Las fotografías son de una mujer con un gesto duro, con un semblante desencajado, una mujer que nadie creería que tiene 25 de años de edad, porque revela una pobreza que parece haber padecido muchos años más. La pobreza viene acompañada casi siempre de tragedia, de ausencias, de resignación ante un destino que no se eligió y que encuentra en las arrugas y el endurecimiento de la piel la única forma de manifestarse.

Miguel Ángel, el pequeño envuelto en una bolsa de plástico, es uno de esos niños que forman parte del 48 por ciento en el país que, de acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), nace, vive y muere en situación de carencia. Un niño que nunca aspiró ni siquiera a una atención médica que le permitiera estar más de 5 años junto a esa madre que en 25 años tampoco ha sabido lo que significa ‘mejores condiciones de vida’, esas que tanto prometen los políticos en campaña.

Puebla, de donde ambos son, tampoco pintaba para ellos un mejor panorama. El Coneval registraba ahí, hasta 2016, cuatro millones de pobres, el cuarto estado en México en esa situación. Acambay, en el Edomex, no les abriría puertas a mejores condiciones: 7 de cada 10 habitantes no ganan ni el ingreso básico para cubrir sus necesidades, 3 de cada 10 están clasificados como en situación de pobreza extrema.

Esos son los problemas para los que deberíamos estar exigiendo soluciones específicas a quienes aspiran a gobernarnos seis años más.

Hoy, con un sexenio priista en el ocaso, Miguel Ángel dio su último suspiro en un presente que nunca pudo ofrecerle un futuro mejor. (El Financiero)