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+ Circo romano, el Cabildo; Claudia Pavlovich: no se equivoquen; Natalia Rivera, “oreja y rabo”

 

GUAYMAS, Son.- Los audios revelados por fuerzas ocultas ya muy vistas, donde se expone crudamente la corrupción en el Ayuntamiento de Guaymas, exacerba ánimos y desata una “guerrita” que vuelve a todos gladiadores en el circo romano en el que se convirtió la casa de piedra.

Las acusaciones que ya pesan sobre los funcionarios del panista Lorenzo de Cima y sobre el mismo alcalde, fluyen; los audios confirman y los presuntos implicados no encontraron la hábil respuesta que debía dar el jefe. Peor, los hundió más en el pantano municipal cuando aceptó el señor alcalde haber sobornado a regidores con esos famosos cañonazos de 50 mil pesos. Y hasta llamó soborno al pago de una factura por servicios sin importar arrojar lodo al apellido de la familia González, transportistas de siempre en el puerto.

El enredo es largo y he tocado el tema en varias columnas, pero la veta no se agota. Digamos que el alcalde con el que el PAN malamente ganó la alcaldía que, ya pintó, devolverá en 2018, es víctima de su propia inexperiencia.

La ingenuidad política de De Cima le hizo pensar que las cochinadas hechas por el tesorero Arturo Lozano están bien hechas, y el argumento es que las hacen ellos, no los otros. Y el lavandero que en unos días volverá a su descuidado negocio que nunca debió dejar, ya en desgracia, no se cuida para decir que “todo lo sabía el Lorenzo”. Pero también sabía de deslealtades y que Arturito se había ido por la vía libre en negocios que toca resolver al jefe.

Y grita el “ternuras” a quien quiera oírlo, que solo pagaba y con nada se quedaba. Quién le creerá, cuando no cuadran las cuentas y los auditores ríen maliciosos por tanta mugre en los papeles que usan para justificar el “remolino de la suerte” al que juegan con el dinero del pueblo.

Nada de esto sería público, pero De Cima no le entiende a la política; tampoco es simpático. Y agregue el delirio de persecución que padece.

El primer día debió pensar en conciliar, medir fuerza y escoger rivales a combatir. La cita bíblica sugiere no reñir con el enemigo si su ejército es de 20 mil cuando el tuyo es de 10 mil; parlamenta. Luego, hacer caso a la maquiavélica sentencia de dividir para vencer. Pero la historia es de un Ayuntamiento inepto y con partes vitales de la sociedad en corrosión.

Lorenzo de Cima quiso enviar a la cárcel a su antecesor por corrupto pero… nada. Si hay algo a su favor, es la expectativa de que “pasando semana santa” llevará el caso ante el ministerio público.

Su pelea justa de castigar la impunidad lesiva para Guaymas, le genera enemigos entre los malos, pero empeora su entorno cuando los funcionarios que escogió, generan otro pantano pestilente en las cuentas.

Increíble, pero el regidor Eduardo “Pin” González cobró servicios de transporte, que le debían de meses, y el alcalde lo acusa de ser un soborno. No le pagaban, dicen las malas lenguas, porque no incurría en el “moche” correspondiente impuesto por Arturo Lozano, quien hizo buena la prédica de que cuando la perra es brava, hasta a los de casa muerde.

Hace 3 años, “El pin” me exponía su intención de ser regidor para hacer algo por Guaymas. Hoy, está desalentado, agredido, y aquellos que le debieron ayudar a hacer equipo para rescatar al Guaymas hundido por las raterías a la vista, cuestionan su honor.

Eso, cuando el contralor Fernando Ortega analiza casos como el del titular del Deporte, cuya cabeza pidió el regidor priísta Rubén Contreras y nadie lo pela. La razón es que el dinero que cobra por uso de instalaciones se lo echa a la bolsa y en este año van, dicen los que saben, más de 800 mil pesos; en Policía y Tránsito, multas millonarias tradicionales solo reportan ridículos 20 mil pesos mensuales de ingresos.

No entra dinero del Carnaval y este año se regaló la utilidad a una empresa privada propiedad de amigos del alcalde, pero los gastos sí los absorbe la comuna; sin contar que la poca obra realizada es de baja calidad y no es raro repetirlas con el mismo resultado.

El Fideicomiso para el Fortalecimiento de la Seguridad es un bono para par de empresarios amigos de Lorenzo, lo cual se denunció sin resultado legal alguno, desde 2016. En la misma área, el secretario del Ayuntamiento es pillado en leperadas mil a las que responde con cinismo. El último golpe a través de un asesor de apelativo italiano, le dejó casi un millón de pesos.

Pero no pasa nada. Los regidores, custodios del pueblo, persisten en sus disputas de colores y búsqueda de beneficios como los cañonazos de 50 mil pesos o el puesto de 15 o 20 mil pesos mensuales para el familiar o el amigo.

Cierto, Lorenzo de Cima está bajo fuego. Y como lo dijo el pillo secretario Jaramillo, que llamó criminales a activistas guaymenses decididos hoy a hacerle ver su suerte, hay “mano negra” detrás de los golpes con acusación directa a los Claussen. Si ese es el problema, cuidado, los hermosillenses nacidos en Guaymas tienen obuses de alto calibre y muy buena puntería.

Pero así como está lejos poder llamar a cuentas a Otto Claussen por los 400 millones de pesos que hicieron de Guaymas un “Pueblo mágico”, así se aleja la posibilidad de terminar un trienio distinto. La leperada persiste, con la diferencia de lo burdo pero de igual efecto negativo para Guaymas.

Queda preguntar qué ganó el alcalde al acusar a los regidores panistas Enrique Hudson y Eduardo “El pin” González. O al reñir con el priísta Alfonso Uribe acusándolo de deshonesto al manejar el Carnaval los 3 años de la pasada película de terror, cuando el ahora regidor tricolor arroja su espada en prenda cuando el honor del apellido está en juego… y va por ella.

A De Cima le queda la carga de la prueba y la obligación de denunciar y generar un proceso judicial contra ellos. O retractarse con la obligada disculpa pública.

“El Pin”, regidor que llegó al Cabildo a través del PAN sin ser panista, describió certero la situación por culpa de los políticos de mediocres para abajo que padece Guaymas: “Qué jodidos estamos”.

En este momento, ya se especula sobre la caída de Lorenzo de Cima. Y ya también sobre el nombre de su sucesor: Enrique Hudson.

No veo llegar la sangre al río, pero la especulación es terrible y causa graves efectos en política.

TIROS RAPIDOS:

1.- Cuando se dice que viene el lobo y la alerta es una travesura de muchacho, no se cree cuando es real la presencia del magnífico animal.

Eso ocurre cuando Claudia Pavlovich Arellano anuncia su agenda de trabajo como gobernadora, destacando la transparencia como puntal en el manejo de la riqueza de Sonora, para que no termine en los bolsillos de malandrines que merodean en la política.

Enseguida, su meta que va más allá de la nutrida obra material emprendida a partir de bajo cero, como le dejaron el Estado los azules en fuga o presos, y que es la de elevar el nivel de vida de los sonorenses.

Claudia dijo que viene el lobo, porque el lobo venía. Hoy, lo empiezan a entender los de dentro, que no cambiarán de carro, casa o mujer. Más, cuando con la ley en la mano advierte a quienes defienden a los transgresores con vericuetos legales, que irá a fondo.

La prueba es clara, con el exjefe azul preso, y ahora con la detención del enriquecido exsecretario de finanzas Carlos Villalobos Organista, tipejo que de la honrosa medianía, paso a presumir –como buen rico nuevo-- a los ricos de Cajeme su condición de Creso en par de años en ese cargo.

No se equivoquen. La señora lo ha advertido y el líder yaqui de la historia, Cajeme, es explícito en su cita inolvidable: “antes como antes, ahora como ahora”.

2.- Gilberto Gutiérrez Sánchez, presidente estatal del PRI, invitó a la jefa de la Oficina del Ejecutivo estatal para dar su versión de cómo se rescata a Sonora. Natalia Rivera lo hizo y en qué forma.

Al acudir como han hecho otros funcionarios, levantó vuelo y que forma de atrapar a quienes fuimos invitados a escucharla, con su detalle en medio de la brevedad que hace doblemente buenas las cosas.

Para decirlo en palabras más contundentes, Natalia al dirigirse a los priístas que la escuchaban y cuestionaban, cortó rabo y oreja, parafraseando al dirigente estatal que hace una sana labor al fijar en la mente de los funcionarios que no solo los órganos internos, sino también el partido en el poder, observa atento su desempeño y les demandará fallas.

3.- En tema de partidos, la labor tricolor previa en el Ayuntamiento, y la que ahora hace el azul, confirman gran desconfianza del pueblo hacia toda sigla, lo cual hace que muchos políticos piensen en migrar para alcanzar objetivos electorales.

Morena, dicen los tradicionales izquierdosos o villamelones que no caben en siglas tradicionales, es el camino a seguir. Pero la pregunta es: ¿permitirá Morena desvirtuar objetivos de saneamiento político-mental dejando entrar a cualquiera en sus siglas?

Y para irnos, miren la cita que hace la coordinación sonorense de Movimiento Ciudadano: “Las ciudades están quedando comprometidas y los gobiernos no quieren enfrentar nuevos retos, han sido incapaces para llevar a cabo sus funciones”.

Esto, al exponer la necesidad de imponer, como ya lo planteó hace un año el legislador de MC en el Congreso estatal, Carlos León, la ratificación de mandato, con la cual podría la gente pedir la bola a representantes cuando les gane la avaricia o la ineptitud. O ambas cosas.

Rafael T. Caballero vivirá por siempre

+ Su obra material se refleja en el principal destino turístico de Sonora

 

SAN CARLOS, Nuevo Guaymas, Son.- Rafael T. Caballero era un hombre inquieto, con mentalidad amplia y energía que a todo se imponía, citan sus biógrafos.

No extraña, por ello, que el originario de una comunidad de Chihuahua llamada Chínipas, haya incursionado en tareas diversas desde tenedor de libros hasta generador de patentes para procesar y tratar agua y repetidamente asesor de muchos políticos de alto nivel.

Llegó a Guaymas en 1957 y vio más allá de lo que todos veían. No solo porque piloteaba avionetas y recorría el cielo en ellas, sino porque su espíritu aventurero se emocionaba con lo que la orografía regional le mostraba.

Esto, dijo alguna vez, deberían verlo la gran cantidad de amigos que ya había hecho.

Generó confianza, atrajo capitales y, apenas treintañero, podría jubilarse y así lo decidió, pero no para dar uso a una poltrona y esperar algunos años para cuidar nietos, cosa que le fascinaba.

Prefirió crear otro hijo, al que llamó San Carlos y lo vio nacer al pie de emblemático cerro Tetas de Cabra, el viejo volcán apagado centro de rituales ancestrales, donde puso los pilares de la primera marina turística del norte de México, con apenas unos cuantos botes. Más tarde creó la edificación que en pocos años era el primer hotel de la zona, al que llamó La Posada, porque sus amigos le pedían “posada” para venir a aprovechar el bello y rico mar de Cortes desde este lugar.

Allí fundó San Carlos, al que llamó Nuevo Guaymas, en 1963 y una década después, ya llegaban millares de visitantes a través de caravanas de casas rodantes, autos privados o vuelos particulares, al igual que vuelos comerciales que conectaban desde la ciudad de México o Baja California Sur, hasta Tucson, Phoenix, Los Angeles y San Francisco, en Estados Unidos. Tampoco faltaron los cruceros turísticos hasta este sitio, en los años 70.

Fue anfitrión del comandante de la marina francesa y explotador submarino Jacques Costeau, quien en sus incursiones encontró aquí lo que llamó, maravillado, el “Acuario del mundo”.

Por añadidura, su visión fue confirmada hace tres años, cuando la prestigiosa revista científica National Geografic ubicó la Mejor Vista Natural del Mundo, un punto ubicado precisamente frente al cerro Teta Kawi, que combinado con el mar se aprecia desde el Mirador Turístico sobre la playa "Piedras Pintas" .

Su historia es una cadena de gestiones intensas, promoción, mano izquierda y un don de gentes que llenó pronto ese lugar de inversionistas de todas las tallas. Atrajo capitales de todo el mundo. Personalidades de la política, las finanzas y el jet set se dejaron ver en los linderos que reúnen al desierto con el mar.

Fue generoso. Patrocinó mil programas sociales, tareas y obras religiosas, el deporte, la historia e innumerables objetivos a favor del turismo; fue su idea el desarrollo del poblado y deja inédito el proyecto de lo que llamó “San Carlos dentro de 50 años”, que no pudo presentar al cumplir este destino su primer medio siglo de fundado. Sus numerosos auxiliares lo rescatarán y editarán, han confirmado.

Cumpliría 94 años. Mucho tiempo. Más de lo que un cuerpo físico promedio soporta y por ello su voluntad aceptó el fin esta noche de domingo, en su residencia frente a la bahía de San Francisco, del sector Caracol Dorado, tras la despedida de Lourdes, su compañera de décadas.

La noticia corrió rápidamente por redes sociales. Se había ido un hombre historia. Y la historia tiene de él un balance altamente positivo y la coincidencia es, le hará mucha falta a San Carlos, aún cuando se espera de su descendencia la iniciativa para mantener el proyecto visualizado una tarde de 1957 y fortalecido en 2013, cuando rodeado de centenares de admiradores, presentó lo que esa visión espera del futuro.

Descanse en paz, el forjador de San Carlos, Rafael T. Caballero, cuyo nombre repetidamente ha sido propuesto para darlo a la comunidad internacional que fundó y que sigue consolidándose.

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+ Regidor denuncia: los corrompen; se aferra tesorero al cargo; inversiones e impulso al deporte, en marcha

GUAYMAS, Son.- Rodolfo Lizárraga es el regidor de mayor experiencia en el Cabildo guaymense.

Ya había estado allí y aprendió bien en su primera vez, más que el también reincidente Porfirio Villa, tránsfuga perredista cuando el panismo le vendió espejitos a Guadalupe Curiel en la ya tardada aventura de crear un partido regional.

Rodolfo, coordinador estatal del Partido del Trabajo al lado del concesionario de las cacheteadas siglas, Jorge Moreno Berry, ha dicho cosas interesantes respecto al trabajo de los regidores actuales. La principal, a juicio personal de quien esto escribe, es que este cuerpo colegiado solo sirve para privilegiar sus intereses personales.

Se ha especulado sobre leperadas del tesorero municipal amafiado con el jefe de compras, en este caso el hábil comerciante contratado por Lorenzo de Cima para ocupar la Oficialía Mayor, Germán González Véjar. Igual sobre los “cañonazos” de 50 mil pesos que el acusado de corrupto y corruptor secretario del Ayuntamiento, Alan Jaramillo, habría entregado a varios regidores, y cantidades menores a quienes prefieren el plato de lentejas.

Ni se diga sobre nóminas dobles, principalmente en Policía, y la lupa que se tiene sobre el titular de Seguridad Pública, un exguardaespalda de Javier Gándara me dicen los enterados, de nombre José Norman, a quien le exige Jaramillo pararse de manos cada mañana que se retira a dormir luego de las noches de “intensa vigilancia” de sus muchachos en toda la ciudad, sobre todo en fines de semana y días festivos.

Hay más especulaciones, por eso todos los días intercambian denuncias en la inútil Contraloría Municipal, funcionarios y ediles. Aquí está en juego hasta el prestigio del apellido del titular, Fernando Ortega.

Pero de la especulación a que alguien con representación lo divulgue abiertamente, como hizo el valiente regidor petista, hay amplio trecho. Un audio con su reconocida voz se escucha en redes y da mucha luz, al plantear cosas en respuesta a quienes lo cuestionan:

Al afirmarse al margen de la corrupción repetidamente señalada al interior del Ayuntamiento en curso, le pide específicamente a uno de sus detractores que “lo que ahorita deberías estar publicando, todas estas personas (Sic) en lugar de estar… por qué no firmé (la petición de renuncia del secretario del Ayuntamiento), es si es cierto que les dieron 50 mil pesos a la Comisión de Hacienda (del Cabildo) y si es cierto que Eduardo González Gaxiola negoció 350 mil pesos en pago de facturas, que da un total de medio millón de pesos que el tesorero, según, en diciembre, le dio a los integrantes de la Comisión de Hacienda, a excepción del profesor José Guzmán, que no estuvo en esas negociaciones”.

Con voz emocionada, por cierto enojo que denota en sus expresiones, prosigue:

“Es medio millón de pesos el que dicen que Salió de tesorería, por eso Lorenzo de Cima (el alcalde) le está pidiendo la bola al tesorero. El tesorero (Arturo Lozano González) es compadre de Lorenzo de Cima. Es… era de su confianza, era su brazo derecho, por eso lo puso de tesorero, y burló la confianza de Lorenzo, por eso Lorenzo hoy lo está quitando”.

Pero intenta protegerse de su expresión repetida en varios foros, al agregar que “al menos eso es la información que tenemos”.

La tesis de Rodolfo tiene la antítesis de otros ediles, como los priístas, quienes afirman que el dinero, negado por supuesto que les haya beneficiado el presunto soborno, lo obtuvo y manejó el secretario con afines, y coinciden en la cifra, por eso demandan su testa o, subrayan a quien quiera saberlo, no admitirán la separación del dueto conocido como “los bribones”. Tesorero y Oficial Mayor, pues.

La síntesis es que la casa de piedra, con sus intrigas palaciegas, está en el clímax de conflictos y en una sima su credibilidad. Por eso otros partidos, sobre todo el PRI, no están interesados en demandar orden, pues lo visto hasta ahora es riña campal que confirma ineptitudes y sinvergüenzadas, lo cual les agrada; y el pregón interno es que el peor enemigo del PAN para el próximo proceso electoral, es Lorenzo de Cima.

En el nuevo episodio de esta tragicomedia llamada administración municipal, el regidor tricolor Alfonso Uribe, fue acusado de desviar dinero cuando fue funcionario en la pasada administración, directamente por Carlos Mexía –fueron juntos a la escuela, como la canción de El Coyote--, director jurídico de Lorenzo –del Ayuntamiento, pues, aunque solo trabaja para el alcalde--, pero el contragolpe de Uribe pronto se vio en redes y amenaza más a o menos así: “Si por señalar lo de Carnaval me demandaron, por lo que acabo de encontrar quién sabe cómo me vaya”.

Y como Mexía se metió con la familia en una torpe declaración radiofónica, allí sí, podría dolerle el otro contragolpe a quienes debieran mandar en Palacio.

Porque Uribe, ahora aliado con el despedido tesorero que se aferra como gato al revés al cargo –así le estará dejando--, recibió mucha información de esas cuentas en grueso legajo –reafirmaría la traición de Arturito hacia el alcalde-- y algo vio que le llamó la atención para pronosticar que “con esto, el tesorero, si se va, no se va solo”. Hasta habla de 1 millón de pesos en efectivo y eso, por sí mismo, ya es un tema de jurisdicción federal.

Bueno, nos leeremos en el próximo episodio, a ver si ya se fueron los principales negociadores con el dinero del pueblo y, más adelante, a ver si hay alguien que haga una auditoría de veras, para enviarlos a prisión, porque la Contraloría Política Municipal solo acumula papeles en archivos que luego se pierden. Verá pregunte al antecesor de Fernando Ortega. Y también a él.

TIROS RAPIDOS

1.- Bien vista la participación del Consejo Promotor Ciudadano Guaymas XXI, que lideran Luis Felipe Seldner y Marco Antonio Llano, en el manejo de proyectos metropolitanos propuestos, particularmente en lo que se refiere al Plan Estratégico de Manejo del Agua, que incluye la desaladora, un órgano operador metropolitano e inversiones para modernizar infraestructura, además del análisis sobre la percepción que se tiene sobre este tema en Guaymas y Empalme.

Va bien la gobernadora Claudia Pavlovich al adentrarse en el conocimiento de estas soluciones consultando a los que saben.

2.- Inicio con éxito la temporada del basketbol en el puerto, con el “Ostioneros” haciendo su tarea para atraer aficionados, mientras el presidente del club, Rogelio Sánchez de la Vega, gestiona crecimiento del equipo e infraestructura para entrar a los grandes proyectos nacionales del deporte ráfaga. Enhorabuena.

Se notó interés de la gente y entusiasmo en la bonita ceremonia a la que asistió por la autoridad municipal el regidor comisionado del Deporte, Rubén Contreras, un joven impulsor del área que se foguea en los llanos, y eso sirve para el futuro.

3.- En Empalme, lucirá nueva la carretera a la playa de El Cochórit durante las vacaciones de primavera, cuando habrá más de cien mil visitantes, gracias a una buena gestión del alcalde Carlos Gómez con Comisión Federal de Electricidad.

En Guaymas, Tránsito Municipal hace su tarea, pero el casi siempre oculto titular de Protección Civil, sale a la luz para afirmar que podría cerrar la carretera al Delfinario Sonora, por algo así como que es insegura, aunque sea la única vía de desfogue durante el pesado tránsito a las playas de San Carlos. Quienes lo escucharon, creen que si tuviera jurisdicción, anunciaría el cierre de la “4”, donde los accidentes son cosa cotidiana.

Algo le pasa al señor Puig, quien ocupaba el mismo cargo en Empalme durante el trienio pasado y era un referente estatal de la materia.

MIGUEL ESCOBAR

GUAYMAS, Son.- Empecé a admirar a Miguel Escobar Valdez desde que un día, a finales de los setenta del siglo pasado, nos presentara Don Jaime Escobar Morales en la afamada librería “Amado Nervo” del Puerto de Guaymas.

Desde un principio, me cautivó su amplia cultura, el conocimiento al dedillo de la historia de Guaymas y su visión de los problemas estatales y nacionales. Miguel, siempre un tipo interesante, con profunda vida interior e intensa, ameno y cordial.

En ese momento era el director y jefe de redacción del periódico LA GACETA de larga tradición e historia en el Puerto. Después seguiría con un documento semanal de circulación restringida -sólo para suscriptores-,muy útil llamada LA CARTA ESCOBAR.

Eran frecuentes nuestros diálogos, y todavía más, las tertulias que al calor de una buena cena o un buen tinto, en los lugares típicos de Guaymas nos juntaran semana a semana tanto a Miguel como a mi, y a los amigos de la época y de ahora como Agustín Rodríguez,Esteban Cházaro, José Luis Bórquez, Jorge Luis Fernández, Miguel Payán y Alfonso Ayala entre otros.

A principios de los noventa,Miguel optó por trabajar en el servicio exterior mexicano. Salió de su amado Guaymas y se aplicó como pocos con un gran profesionalismo a tareas de comunicación social en el exterior (Los Estados Unidos) cuando México requería de interlocutores capaces y hábiles con los medios de comunicación en una etapa donde se fraguaba el TLCAN y había que defender al país poniendo los puntos sobre las íes, en los temas torales entre ambas naciones, tales como el de los migrantes, los intercambios comerciales  la ecología y la seguridad Fronteriza entre otros.

Como hablaba y escribía muy bien en Inglés y en Español,Miguel no tardó en ganarse un espacio en las estrategias de comunicación del gobierno de México  a través de la Cancillería, y se movió como pez en el agua en las representaciones diplomáticas de México en Caléxico,San Diego,Los Ángeles, Sacramento, Washington, Atlanta, Phoenix y otras latitudes, y por muchos años los habitantes de Douglas y Yuma en Arizona-hasta hace 3 años- vieron en Miguel a un Cónsul de México siempre jugándosela por los intereses de México y los mexicanos con gran eficacia y vocación de servicio. En todas sus representaciones diplomáticas, -por una u otra razón-, me tocó visitarlo allá donde estaba, y eso me dio la oportunidad de verlo trabajar, siempre se movía como pez en el agua; activo, servicial y atinado en su desempeño como pocos, con un gran profesionalismo.

Como escritor de varios libros, algunos ya clásicos, era un perfeccionista del idioma español y un polemista ágil y temible. Como redactor y Consejero cultural era único.

Frecuentemente requerido por editoriales y medios de comunicación para que opinara de los temas fronterizos, se desempeñaba dando clases y asesorando proyectos, siempre buscado por la legión de seguidores y alumnos-entre los cuales me conté siempre-,para escuchar sus disertaciones y sus análisis de la realidad local e internacional que tanto dominaba.

Los últimos años de su vida los pasó en San Carlos Nuevo Guaymas,-su pasión, uno de sus placeres favoritos y su eterna nostalgia-. Desde acá escribía, charlaba, daba entrevistas y aportaba sus conocimientos al desarrollo cultural del Puerto.

Hombre culto, sin par, Miguel, hace apenas unas cuantas semanas, me tocó asistir en calidad de alumno-junto con Pina Saucedo y Agustín Rodríguez entre otros-, a uno de su cursos sobre literatura clásica y moderna. El salón de la biblioteca municipal destinado para su curso semanal se tuvo que cambiar porque no se dio abasto en estar recibiendo en el transcurso  la tarde a mucha gente que como nosotros, quería escucharlo, saber de él y recibir sus orientaciones en materia literaria y de redacción.

“Cuanta energía se te nota Miguel”,te ves muy bien y en tu elemento, le dije en esa ocasión… “Me voy a preparar para analizar contigo a “Norman Mailer", uno de los autores estadounidenses que mayor influencia ha ejercido en la literatura moderna y en escritores como Tú”. Sonriente y gustoso me dijo: “Búscate su libro sobre Oswald,el asesino material de John F. Kennedy en 1963 es una obra maestra me dijo”. “Si puedes conseguir “El Combate”, aquella narrativa maestra, que hizo Mailer sobre el enfrentamiento de Cassius Clay contra George Foreman en el Congo de 1974 sería muy importante también para una buena exposición”…cerró.

Y Miguel Tenía razón. De la primera obra de Mailer (la biografía de Oswald) dijo el Washington Post: “Su mejor libro desde la canción del Verdugo (…) El mayor misterio americano ha encontrado su mayor intérprete” y de El Combate, dijo también el WP: “ Una de las obras más logradas de Mailer. Por mucho que indaguemos en la literatura deportiva, no hallaremos una obra superior a ésta”.

En las semanas siguientes siempre que nos encontrábamos o nos llamábamos por teléfono, las obras recomendadas eran un referente de nuestra plática y de futuros encuentros.

Ya no se pudo.

Con enorme tristeza, me entero que Miguel falleció la tarde del pasado sábado 25 de marzo. ¿De qué si se miraba tan bien?¿Como que la muerte nos ha dejado sin el principal referente cultural del Puerto así tan de repente?¿Y los pendientes que nos quedaron en el análisis mi querido y admirado Miguel?

La muerte sigue, y seguirá siendo un gran misterio.

Recuerdo a Miguel con una de sus expresiones que lo identificaban cuando alguien le pedía definiciones y espetaba: “Quizá no sea un romántico como desearía haber sido (aunque si lo era, y ¡en que forma!) y me quedo en definirme como un realista (siempre objetivo) y un ironista” (con un sentido del humor envidiable)”.

Descanse en paz Don Miguel Escobar Valdez.

Lo vamos a extrañar. Y por si algo nos faltara… deja un gran vacío en Guaymas.

Adiós Miguel. No dejaremos de recordarte.

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+ Una tormenta en Palacio: se ve la punta del iceberg; correr al secretario, cuota por el tesorero; Claudia Pavlovich: agua y educación para Guaymas

GUAYMAS, Son.- Similar a la tormenta “Jimena”, que llegó con baja graduación en la escala de huracanes, resulta la administración municipal actual: se debilita en su intensidad, pero se estaciona en riñas internas y el efecto, como aquella tormenta tropical que arrojó lluvia intensa durante dos días, ha sido devastador.

Por una parte, el alcalde enfrentado con sus regidores, a quienes ha llegado a acusar de corruptos –se me vino a la mente sor Juana Inés-- por recibir dinero para levantar el dedo; el mismo alcalde con sus funcionarios, a quienes les habría dicho “hagan lo que quieran, pero no me pidan presupuesto”.

Queriendo arreglar, se supone, lo administrativo, arma acciones el munícipe con su tesorero, el lavandero hoy con vida de rico, Arturo Lozano González, hace equipo con el oficial mayor, un colmilludo vendedor de lo que sea al erario público estatal, y ahora resulta que saben volar solos y traicionan al munícipe.

Luego, “vende” el Carnaval a una empresa y declara triunfante que el Ayuntamiento no gastó en la fiesta como se gastaba en el pasado, pero se le ocurre decir que el extitular de la pachanga hizo cosas que en el imaginario popular serían leperadas. No sé si olvidó que ese señor es regidor del PRI, quien como impulsado por un resorte dejó su asiento y lo increpó.

Lo menos que le dijo, es que en este gobierno hay corrupción, que él, el regidor, no recibe los famosos “cañonazos” de 50 mil pesos y que la empresa Ajedrez, propiedad de un primo del secretario particular del alcalde, hizo cosas malas, dañó la imagen del Carnaval y el fracaso dejó pérdidas millonarias que los guaymenses deben conocer. Y hacerlo por escrito, como lo pidió el documento promovido por el de nombre Alfonso y apellido Uribe, con la firma de 14 regidores, aunque luego se rajó uno.

Adicionalmente, el señor Uribe pide remover a la titular del Instituto de Festividades, Brenda Aceves, por cobrar en la nómina que aprueba Olegario Félix en Acción Cívica, y en el propio Instituto.

Pero como en el pleito alcalde/tesorero y adláteres, se resolvía la patada en salva sea la parte del lavandero, Uribe promueve defenderlo. Sabe que no llegará a nada en esa guerra intestina donde solo Guaymas pierde, pero exige: si se va el tesorero, se va el secretario, el controvertido Alán Jaramillo.

En este documento aparecieron 7 de las 14 firmas prometidas a Uribe. De “habladas” le dicen que sí, pero no firman. La verdad, desconfían de ellos mismos. Y, para curiosidades de Rypley, sépase que Caín apareció en el pleito, al aparecer estampada la firma de Jimena Jaramillo, regidora priísta y hermana de… exactamente: Alán.

¿Por qué Jaramillo? Bueno, diría mi amigo Guillermo, quien pagó delicioso desayuno en el San Enrique de Sergio Carlos García –podría ser candidato a alcalde por Movimiento Ciudadano, y eso daría lustre al partido--, es que Alán sabe lo que hace.

Testigo, Tibo Sánchez, quien asintió al recordar esos hechos. Memo dio crédito a la capacidad de Jaramillo desde que era junto con Germán Díaz y Oscar Barragán, proyecto a futuro ya rebasado, de Carlos Zataráin, quien entonces transitaba hacia la alcaldía guaymense con escala en la diputación local, cargos ejercidos, junto con la posterior diputación federal, con dignidad y resultados.

Zataráin es hoy director general en la Sedatu y activo priísta vuelto opción junto con Antonio Astiazarán, director en Sedesol, para 2018. Usted póngales el nivel, que talento sobra. Y resaltan más al medirlos con los políticos de la nueva hornada.

El señor Díaz hizo carrera en Comisión Federal de Electricidad es alto ejecutivo nacional –también lo fue, le saludo, Marcos Ayón, puntal en el sostenimiento de Cruz Roja hasta hoy, que disfruta su retiro— y Barragán en varios cargos importantes, hoy en Apiguay.

Jaramillo en cambio, en aquellos días se alejó del equipo por “decires” relacionados con presuntas exigencias impositivas al margen de recibos oficiales, lo cual por supuesto, me remarca el acucioso Tibo, no se hace en la Agencia Fiscal.

Siguió labor como abogado y tuvo escuela de poco freno. Hoy investido funcionario Municipal, su actuar molesta a terceros. Tiene, dicen, una KGB de caricatura, cara y pagada por la comuna, con métodos aprendidos en el cine. Las consecuencias se reflejan en los presupuestos de Policía y Tránsito, para no gastar lo obtenido en permisos para lucrar con venta de cerveza o actividades nocturnas en general, incluida aquella escobargaviriaísta que dicen, florece en estos suelos.

Mejor no hacer caso. Yo prefiero creer que hay dos cosas fundamentales en esto:

La primera, incapacidad para imponer orden en la casa de piedra y la de formar un buen equipo, debido a que la mayor parte de los funcionarios de Lorenzo de Cima Dworak traen en la cabeza que la política es negocio y son solo tres años o menos en el cargo. Egoísmo puro pues, por eso está así este y casi todos los municipios de México.

La segunda, el interés de terceros, externos o infiltrados, en olvidar los negocios personales –con el cemento y asfalto a/de constructoras privadas, obras con “moches” y constructoras “sagradas”, pago de facturas falsas, créditos bancarios, lámparas fiadas, etc.

Las dos son graves. De paso le confirmo que en ese último tema, el arrendamiento puro de César Lizárraga para iluminar la ciudad, exigió endeudarse y hoy, como tampoco Otto Claussen pagó, el edil de Movimiento Ciudadano –crítico del enriquecido teutón--, advierte: ya se deben como 800 millones de pesos.

Y pensar que el alcalde de Cima, enredado en la piola, reclama solo los excesos del crédito de 315 millones que a la hora del pago son 400, solicitado por su antecesor.

Pregunto: si usted, amable lector, fuera responsable del Municipio en este trienio ¿Por dónde comenzaría?

Denunciar ilícitos ante la autoridad correspondiente es buena opción. La riña en el Cabildo y las redes es estéril.

TIUROS RÁPIDOS

1.- AGUA: Claudia Pavlovich se tomó en serio el problema del agua en Guaymas y busca resolverlo al grado de que ya hay dinero para pagar la mitad de la construcción de una desaladora; del mar saldría el agua necesaria para uso doméstico e industrial.

Hace un gran esfuerzo y aún estudia, con lupa, cada paso para confirmar si es esa la mejor opción.

Observación: Urge crear una nueva marca para el producto, como hace la libre empresa, pues Comisión Estatal del Agua, o CEA, por sus siglas, es reflejo de ineficiencia y corrupción. No podrá con el paquete y enturbia, como el agua que ahora entrega, el gran esfuerzo de la gobernadora.

2.- HOMENAJE: Agradezco la invitación de Ricardo Acedo Samaniego, secretario general del STIRTT, invitarme al homenaje que hará la organización obrera a Jorge Enríquez Valle y Romeo González Villasana, por sus 60 años como locutores, al anochecer de este jueves.

El propio líder nacional les agradecerá tanto tiempo cumpliendo con el auditorio radiofónico y haciendo crecer al sindicato, ejemplo que obliga a seguir el camino de la rectitud y trabajo constante. Mi abrazo y aprecio a ambos.

3.- UNIVERSITARIOS: Da gusto termine el papel de judío errante de la Universidad Tecnológica de Guaymas, nacida por iniciativa de los promotores de inversiones generadoras de empleo del grupo Off Shore, bien bateada por la autoridad estatal.

Años de esfuerzo hoy permiten inaugurar instalaciones que costaron sangre sudor y lágrimas pero allí están, y parafraseando a doña Claudia, la gobernadora de mano firme que tenemos, mejores que muchas escuelas privadas, donde se formarán los técnicos necesarios para apuntalar el futuro de Guaymas. Enhorabuena, señora Gobernadora, y el reconocimiento se extiende a Luis Felipe Seldner papá e hijo, y sus mosqueteros locales de la promoción, Armando Lee y Enrique Hudson.

Ni se diga a los apasionados responsables del plantel, Pedro Mar Hernández y su joven equipo perfectamente adaptado a la experiencia que atraen para alcanzar sus metas.