HERMOSILLO, Son., 27 de agosto de 2026. – La Fiscalía General de Justicia de Sonora otorgará medidas de protección a Mónica Gámez Grijalva, esposa del excontralmirante Fernando Farías Laguna, luego de haber denunciado que fue seguida por un vehículo sospechoso en esta ciudad.
En su denuncia dijo también, que ha recibido amenazas por las entrevistas que ha ofrecido sobre el caso de su esposo.
La Fiscalía confirmó en un comunicado oficial que Mónica Gámez presentó la denuncia formal, por lo que inició las acciones para esclarecer el presunto seguimiento y le dará protección conforme a los protocolos y disposiciones legales aplicables.
Mónica Gámez denunció que regresaba de un viaje y detectó que una camioneta tipo van de color blanco la seguía mientras se dirigía desde su vivienda hacia la casa de sus padres.
Al detenerse en un semáforo, el vehículo sospechoso permaneció aproximadamente un minuto y medio antes de continuar su marcha detrás de ella. Señaló que, al girar a la izquierda para dirigirse al domicilio de sus padres, la camioneta realizó el mismo movimiento; cambió de carril de manera repentina y posteriormente modificó su dirección.
Solo entonces el vehículo sospechoso tomó el primer retorno disponible y regresó a Hermosillo. Ella afirmó haber observado a dos personas en la parte delantera de la camioneta.
Tras conocerse la denuncia, elementos de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal, personal del Ministerio Público y autoridades de la Fiscalía acudieron al domicilio de la señora.
Ella formalizó la denuncia y se iniciaron las diligencias correspondientes. Como parte de la investigación, se obtuvieron imágenes de cámaras de seguridad que registraron la hora del recorrido y una fotografía del vehículo señalado, con el objetivo de identificar a sus ocupantes. Además del presunto seguimiento, Mónica Gámez reveló que fue advertida sobre las entrevistas públicas que ha concedido para hablar del proceso que enfrenta Fernando Farías Laguna. Explicó que la amenaza no fue comunicada directamente a ella, sino a través de su abogado, y le advertía que, si continuaba dando entrevistas, se abriría una carpeta de investigación tanto en su contra como contra su representante legal, pero afirmó que no dejará de hablar públicamente sobre el caso de su esposo, porque él no puede hacerlo de manera directa.



