CD. DE MÉXICO, 28 de junio de 2025. – Elementos de la Armada de México (Semar) aseguraron un semisumergible en las costas del Estado de Guerrero, en el cual eran transportados más de 3.5 toneladas de cocaína.
La acción fue parte de un operativo de vigilancia marítima, durante el cual personal naval detectó la embarcación con 3 tripulantes extranjeros y 180 bultos de polvo blanco con características similares a esa droga.
La carga ilícita y los detenidos fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR) para las investigaciones correspondientes.
El Gabinete de Seguridad federal estimó que el aseguramiento de esta droga representa un golpe de 846.5 millones de pesos para las organizaciones del narcotráfico y se evitó que 7.2 millones de dosis de cocaína llegaran al mercado negro.
Al informar de este resultado en la tarea que cumple la autoridad contra el tráfico de enervantes, la autoridad federal confirmó que en la presente administración se han asegurado 44.8 toneladas de cocaína en operaciones marítimas hasta ahora.
En su cuenta de X, el secretario de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch, reconoció el operativo de la Marina y destacó este aseguramiento. Reconoció además, a la SEMAR, por su labor en la protección de los mares y su compromiso con la seguridad de México.
Fuentes navales mencionaron que los cárteles de Sinaloa y Jalisco son los principales responsables del tráfico de drogas hacia México y utilizan métodos sofisticados, como es el caso de estos semisumergibles y submarinos clandestinos. Desde 2011 se detectó que estos cárteles reciben cargamentos de cocaína en este tipo de naves, capaces de transportar hasta 10 toneladas. En otros casos lanchas rápidas se acercan a la costa y transfieren la droga a lanchas con motor fuera de borda para evadir a las autoridades.
Sin embargo, la Marina tiene sus estrategias para combatirlos, con los operativos de vigilancia marítima como patrullajes con unidades de superficie y aeronaves; Inteligencia y seguimiento con helicópteros y embarcaciones rápidas para interceptar a los narcotraficantes; abordajes a lanchas o semisumergibles para detener a los implicados.
Las autoridades judiciales determinarán la situación legal de los detenidos, mientras que la droga será destruida conforme a los protocolos establecidos.



