CD. DEL VATICANO, 23 de abril de 2025. – El cardenal italiano Angelo Becciu, condenado a 5 años y medio de cárcel por “irregularidades financieras” y retirado de sus privilegios por el papa Francisco, exigió participar en el cónclave que elegirá al sucesor del Pontífice recién fallecido.
Salvo decisión en contra, no debiera participar; incluso en estadísticas del Vaticano le cuentan como cardenal no elector pese a tener 76 años y la oficina de prensa aseguró que todos los cardenales, incluido quien fuera el poderoso sustituto del Estado vaticano, pueden participar en las congregaciones y reuniones preparatorias, pero otra cosa es entrar al cónclave.
En 2020, Francisco lo suspendió, despojándolo de los “derechos asociados al cardenalato” tras conocerse su implicación en irregularidades financieras, pero no suspendió sus deberes y entre los que corresponden a un cardenal está la elección de un nuevo papa.
«El Papa reconoció mis prerrogativas cardenalicias como intactas, ya que no hubo voluntad explícita de excluirme del cónclave ni petición de mi renuncia explícita por escrito», declaró Becciu; eso será uno de los argumentos a debatir en las reuniones previas.
Becciu, primer cardenal juzgado por un tribunal penal del Vaticano, también fue condenado a inhabilitación «perpetua» para ejercer cargos en la Santa Sede, por el escándalo que estalló al trascender la compra de un edificio en el corazón de Londres, en Sloane Avenue, una antigua sede de las galerías Harrods en el exclusivo barrio de Chelsea.
Durante el proceso surgieron otros delitos financieros cometidos presuntamente por Becciu, como donar 125 mil euros que el cardenal ingresó en la cuenta de una asociación, vinculada a la Cáritas sarda de Ozieri, su lugar natal, presidida en ese momento por uno de sus hermanos.
En el cónclave, en el que entrarán 133 cardenales –si no se cuenta a Becciu y otros dos cardenales que por razones de salud no asistirán–, también hay dos casos peculiares.
El cardenal Philippe Ouédraogo de Burkina Faso, tenía como fecha de nacimiento el 25 de enero de 1945 en el nuevo anuario pontificio de 2024, aunque el cumpleaños 80 se pospone al 31 de diciembre, por lo que podrá entrar en la Capilla Sixtina.
El diario de la Conferencia Episcopal italiana, Avvenire, también destacó un precedente, el del keniano John Njue, cuyo nacimiento se corrigió de 1944 a 1946 y también sería todavía elector en un posible cónclave. «En mi pueblo no había hospitales ni escuelas. Nací en casa y no me dieron fecha de nacimiento», dijo el cardenal.



