CD. DE MÉXICO, 11 de diciembre de 2020.- La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios avaló el uso de emergencia de la vacuna de la farmacéutica Pfizer-BioNTech contra el virus Covid-19 y confirmó en un comunicado que desde el 26 de noviembre revisó, evaluó y dictaminó la documentación sometida a esta Comisión para la autorización sanitaria por uso de emergencia de esa vacuna.
Aseguró que el Comité de Moléculas Nuevas sesionó este día y sus 24 miembros emitieron una opinión unánime favorable, por lo que la Cofepris dictaminó procedente autorizar el uso de emergencia de la vacuna, con el fin utilizarla en la Política Nacional de vacunación contra el virus SARS-CoV-2 para prevenir el Covid-19.
La vacuna de Pfizer y BioNtech, en la tercera fase de los estudios clínicos, mostró efectividad de 95% y tiene que aplicarse en dos dosis para que ofrezca esa protección contra.
La primera persona en recibir la vacuna contra Covid-19 de esta farmacéutica, es una mujer irlandesa de 90 años de edad, en el inicio de vacunación en Reino Unido.
El ARN mensajero es una molécula que aparece cuando se copia un tramo de ADN y lleva la información a la parte de las células donde se fabricarán las proteínas que componen el cuerpo, revela el estudio científico que también detalla como los virus de ARN (como el Sars-Cov-2, los de la gripe común o el dengue, entre otros) usan el mismo mecanismo para infectar una célula humana y producir copias de su propio código genético.
La idea de este tipo de vacuna es que, al introducir el ARN del SARS-CoV-2 en las células del organismo, éstas produzcan la proteína del virus -que por sí sola no supone ningún riesgo- como lo harían si estuvieran infectadas.
Si se pone el material genético, en este caso el ARN, la célula cree que está realmente infectada por el coronavirus y de esta forma, la respuesta inmunitaria es más potente, o cual se expuso tras terminarse esta etapa de la investigación.
El objetivo de este ensayo combinado es ver si aumenta la respuesta inmunitaria frente al SARS-CoV-2 y por ende su eficacia. La vacuna opera al inocular una versión debilitada de un virus que desencadene una respuesta inmunitaria en el cuerpo del paciente sin llegar a producir una infección grave. Será un entrenamiento del organismo para prevenir futuros contagios creando anticuerpos para activar las células T y destruir las células infectadas.



