+ Están acusados de al menos cinco homicidios
Hermosillo, Son., 20 de Febrero del 2012.- Fueron ingresados al Cereso I de Hermosillo, ayer a las 17:40 horas, los dos sujetos que el pasado 24 de enero fueron detenidos por elementos del Departamento de Homicidios de la Policía Estatal Investigadora.
Son acusados de al menos cinco homicidios y a quienes les aseguraron armas de fuego, alrededor de 500 cartuchos de diferentes calibres, vehículos y equipo táctico.
Los presuntos homicidas responden a los nombres de Daniel Campoy Ruiz, de 30 años de edad, originario de Cajeme; y Francisco Javier Olimon Ortega, de 22 años de edad, originario de esta ciudad capital.
A dichos sujetos se les ejecutó orden de aprehensión por homicidio calificado con premeditación y alevosía, tentativa de homicidio y asociación delictuosa, girada por el Juzgado Segundo de lo Penal.
Al momento de la detención, los agentes de la PEI aseguraron a Campoy Ruiz un arma de fuego calibre 40 milímetros, con un cargador abastecido con 8 cartuchos útiles; y a Olimón Ortega una pistola calibre 9 milímetros con un cargador con 15 cartuchos útiles; el primero de ellos manifestó ser jefe de un grupo delictivo dedicado a la venta de cocaína y cristal, y que tenía a su mando a cuatro personas, entre ellas al segundo sujeto mencionado.
También aceptó, que por deuda de drogas y ajuste de cuentas privaron de la vida a Juan de Dios García Córdova el pasado 14 de septiembre del 2011, y a Manuel Gerardo Marín Jourdain, el 18 de noviembre del 2011, en la colonia Centenario. Además los sujetos dijeron ser responsables de la muerte de Fernando Zazueta Álvarez, el 21 de diciembre de 2011, en la colonia Kino.
Los hoy detenidos señalaron que ese día y en ese lugar privaron de la libertad a los hermanos Ramón Ángel y Luis Eduardo Gámez Córdova, estrangulándolos, para seguidamente trasladar sus cuerpos a la calle Navojoa final Poniente, en un predio despoblado, donde los quemaron.
Con su detención se recuperaron armas, droga, dinero y dos vehículos, siendo éstos un Nissan, pick up, color blanco, modelo 2008; y un Nissan, Áltima, color gris, modelo 2009, los cuales presuntamente utilizaron para cometer los homicidios y después los pintaron para que no fueran identificados.



