CD. DE MÉXICO, 17 de marzo de 2026. – Con un mensaje directo, el nuevo titular de la Auditoría Superior de la Federación aseguró que su gestión buscará romper inercias y abrirá la fiscalización a la ciudadanía a fin de atacar de frente la impunidad en el manejo del dinero público
Aureliano Hernández Palacios, el nuevo titular del área, dijo querer demostrar que “un México sin corrupción es posible” y marcó tres líneas claras para lograrlo: cero tolerancia, defensa del dinero público y combate frontal a la impunidad.
Uno de los ejes más llamativos de su propuesta es acercar la Auditoría a la gente no solo en discurso, sino en mecanismos concretos como la denuncia a través de redes sociales, recepción de reportes vía WhatsApp e instalación de módulos en espacios públicos, porque la idea es que la vigilancia del gasto público no sea exclusiva del escritorio.
Durante su proceso de selección, Hernández Palacios también planteó reducir salarios de altos funcionarios y establecer una política de austeridad interna, así como fortalecer técnicamente al órgano fiscalizador, bajo la premisa de recuperar la confianza en la institución.
HIJO DE EXFUNCIONARIO
El nuevo auditor federal es hijo de quien fuera secretario particular de Claudia Sheinbaum cuando la hoy presidenta de México, era jefa de Gobierno de la Ciudad de México.
Tal vínculo genera críticas y cuestionamientos sobre su designación.
Desde Palacio Nacional, la presidenta aseguró que no intervino en el proceso y subrayó que el nombramiento contó con respaldo de todas las fuerzas políticas en la Cámara de Diputados.
La Auditoría Superior de la Federación revisa cuentas y es uno de los principales contrapesos en el uso de recursos públicos y se le ha demandado que no ha ido al fondo cuando detecta irregularidades, por lo que no se conocen sanciones que inhiban la corrupción en el país.



