GUATEMALA, Guatemala, 19 de enero de 2026. – El gobierno de Guatemala acusó a pandillas de matar a 7 policías en atentados que derivaron de la negativa a negociar con los delincuentes, el traslado de sus cabecillas a una cárcel de menor seguridad.
Los asesinatos se produjeron un día después de que grupos de pandilleros tomaran como rehenes a 46 personas en 3 cárceles del país. Uno de estos centros de confinamiento ya fue recuperado.
«Estoy muy dolido por la muerte de siete agentes de la Policía Nacional Civil que han sido atacados cobardemente por estos terroristas en una respuesta a las acciones que el Estado de Guatemala está realizando en contra de ellos», dijo el ministro del Interior, Marco Antonio Villeda, en conferencia de prensa.
Según el funcionario, hay otros 10 policías heridos por los ataques y un presunto pandillero muerto, miembro de una de esas pandillas, Barrio 18 y su enemiga Mara Salvatrucha (MS-13), consideradas «terroristas» por Estados Unidos y Guatemala, y están acusadas de sicariato, extorsión y tráfico de drogas.
La mañana del sábado, los pandilleros retenían a 45 custodios y a un siquiatra para exigir trasladar a sus jefes a prisiones con medidas de seguridad menos severas. La petición fue rechazada por el gobierno.
«No estoy dispuesto ni a pactar ni a retornarles sus privilegios, ni a conceder ningún tipo de consideración para que esta situación deje de producirse», afirmó Villeda.
El domingo, la autoridad retomó el control del penal de máxima seguridad de Renovación I, en Escuintla, unos 75 kilómetros al sur de Ciudad de Guatemala, y liberó a los nueve custodios que permanecían retenidos por los pandilleros allí tanquetas y gases lacrimógenos.
Fue un operativo sin bajas de ninguno de los dos lados y se logró rescatar con vida a los 9 rehenes, señaló Villeda, pero los pandilleros tienen aún 28 rehenes en el penal de Fraijanes II y otros 9 en Preventivo, al este y en la periferia de la capital guatemalteca.



