QUITO, Ecuador, 26 de mayo de 2025. – Representantes de etnias de Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, México y Surinam participaron en una cumbre de pueblos en Sarayaku, una comunidad originaria en las cumbres de la Amazonia ecuatoriana.
Plantean la falta de respeto a sus derechos y rechazan “el voraz extractivismo” en sus territorios, en la cumbre de representantes de etnias de esos países, a las que se sumó el clan saamaka de Surinam, un pueblo de descendientes de africanos traídos como esclavos a América. El encuentro fue en lo más espeso de la selva y duró tres días.
Al final, emitieron el anuncio de que “Estamos en resistencia, estamos en lucha permanente”, y lo hizo Daniel Santi, kuraka (autoridad) de la nacionalidad sarayaku y quien señala haberse reunido para este proceso de trabajo efectivo en contra de un sistema que quiere devorar totalmente a los pueblos indígenas.
La explotación de recursos naturales como petróleo y madera, la caza indiscriminada, ampliación de las fronteras agrícolas y las colonizaciones son parte del denominador común dañino a la biodiversidad de territorios indígenas en la región.
Quieren implantar su proyecto político de autodeterminación, de gobernanza, pero también de lucha contra el extractivismo –minería, explotación forestal– que siguen depredando territorio, secando ríos y bosques, declaró Simón Crisóstomo, geógrafo que preside la Coordinadora de Comunidades Mapuche de Chile.
También resienten el cambio climático que azota la vasta cuenca amazónica, la selva tropical más grande del mundo, compartida por 8 naciones, y denuncian que la minería ilegal en manos del crimen organizado también avanza sin medir la destrucción dejada por la explotación de oro.
Santi expuso la casa común, unos 700 pueblos originarios de la gran selva que han protegido este territorio. La cuenca amazónica representa “una contribución fuerte al problema del cambio climático porque en la Amazonia está el bosque en pie”, añadió el kuraka al destacar que la selva viviente contribuye enormemente a la reducción de los gases de efecto invernadero.
Unos 20 delegados de los pueblos terena, de Brasil, y purépecha, de México, también debaten sobre incumplimientos de los estados a fallos internacionales en protección y defensa de sus derechos.



