CULIACÁN, Sin., 6 de octubre de 2024. – El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, enfrenta una creciente crisis por la violencia en su entidad y las acusaciones sobre presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, por lo cual está en medio de una investigación federal.
Medios nacionales “reventaron” el proceso emprendido por instrucciones del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador y hoy respaldadas por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Servicios del Centro Nacional de Inteligencia y la Secretaría de la Defensa Nacional han seguido de cerca la actividad del gobernador y de allí desprende, estaría favoreciendo a la facción liderada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, en contra de Ismael “El Mayo” Zambada.
La autoridad también detectó que, en esa actividad, se incluye también su hijo, José Rocha Ruiz, presunto vínculo directo entre su padre y el cártel.
Un punto resaltante en la sospecha es la reciente actividad empresarial de José Rocha, quien registró en septiembre la empresa “Chocosa Ranch”, dedicada a la compra y venta de ganado, tarea comúnmente vinculada a operaciones de lavado de dinero.
José Rocha habría utilizado su cercanía con José Carlos Cárdenas Mellado, titular del Servicio de Administración Tributaria de Sinaloa y amigo personal, para gestionar acuerdos con el cártel, pues la relación del funcionario con Los Chapitos es antigua. Fueron compañeros en la universidad, lo que facilitó su colaboración con el narcotráfico.
Mantener al titular del SATES por parte de Rocha Moya solo reforzó la sospecha sobre el control que ejerce el grupo criminal dentro de la estructura gubernamental.
SEGURIDAD EXTREMA
El clima de inseguridad en Sinaloa desde por la pugna entre los carteles obligó a Rocha Moya a extremar sus medidas de seguridad y vive un estado de “nerviosismo extremo”, con un equipo de francotiradores, vehículos blindados y la Guardia Nacional y la Marina escoltándolo las 24 horas. Duerme en el Palacio de Gobierno temeroso de un atentado, tras admitir que ha recibido amenazas de muerte.
Mientras tanto, Culiacán está semiparalizada y la economía golpea comercios y sector productivo, que enfrentan pérdidas diarias por al menos 500 millones de pesos. Hasta las escuelas hacen su labor a distancia ante los riesgos de desplazarse a las escuelas.
El gobernador Rocha declaró a un periodista durante su campaña, que había interactuado con el crimen organizado vinculado al tráfico de drogas y afirmó que “no nos hagamos pen…s”, y que no es posible acceder al cargo que tiene sin el apoyo de esos grupos. No ha desmentido la detallada información que divulgó el columnista.



