TEHERÁN, 2 de marzo de 2026. – La Guardia Revolucionaria de Irán aseguró este lunes que lanzó un ataque con misiles contra la oficina del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu.
La ofensiva es parte de la respuesta masiva de Teherán a la operación sorpresa iniciada el sábado por Estados Unidos e Israel, que ya deja un saldo de más de 550 muertos en territorio iraní, incluyendo al Líder Supremo, el ayatolá Alí Jamenei.
Según reportes de la cadena de televisión pública iraní IBIR y agencias internacionales como Europa Press, esta décima oleada de ataques se enfocó a los centros de mando político y militar del Estado israelí.
Los Guardianes de la Revolución afirmaron que tanto la oficina del «criminal primer ministro del régimen sionista» como la sede del comandante de la Fuerza Aérea de Israel fueron «golpeadas duramente» por proyectiles de alta precisión.
«El destino del primer ministro israelí está marcado por la incertidumbre», sentenció el cuerpo militar ideológico de Irán en un comunicado que ha dado la vuelta al mundo.
Hasta el momento, el gobierno de Israel no ha confirmado daños en estas instalaciones ni se conoce el paradero actual de Netanyahu, quien no ha emitido declaraciones desde que se reportó el impacto.
Por su parte, la agencia AFP detalló que los bombardeos no se limitaron a la oficina del primer ministro. Irán anunció ataques coordinados contra edificios gubernamentales en Tel Aviv, instalaciones militares y de seguridad en la ciudad portuaria de Haifa, y objetivos estratégicos en Jerusalén Este.
El comunicado oficial de los Guardianes de la Revolución subraya que este despliegue busca desmantelar la capacidad de respuesta israelí atacando sus nodos de seguridad más sensibles.
La situación en Oriente Medio entró en una fase de caos absoluto. Mientras Irán celebra lo que califica como un ‘golpe certero’ al corazón del poder israelí, la comunidad internacional observa con temor la falta de reportes oficiales desde Jerusalén.
La ausencia de confirmación de daños por parte de las Fuerzas de Defensa de Israel se interpreta por algunos analistas como una medida de seguridad operativa, mientras que otros temen que el impacto haya sido mayor al esperado. Este ataque directo a la oficina de un jefe de Estado ocurre apenas horas después de que las potencias europeas (Francia, Alemania y Reino Unido) advirtieran que atacarían las lanzaderas de misiles iraníes ‘en origen’.



