GUAYMAS, Son., 15 de mayo de 2025. –Kristian Bernal ilustra la nueva perspectiva para el poder judicial, pero no se logrará sin la participación de la ciudadanía, a la que se quiere servir como función de fondo.
El abogado con 20 años de experiencia en los juzgados y tribunales locales y federales, cubre los requisitos para tomar parte en la elección de juzgadores el próximo 1 de junio y pidió a la población acudir a votar.
Busca representar un juzgado mixto, donde se trata toda materia –penal, civil, administrativo, laboral—, y se analiza cualquier acto de autoridad, de las distintas autoridades judiciales, legislativas y ejecutivas de los tres niveles de gobierno.
Su campaña la hace desde Hermosillo para la región sur de la entidad. Es el Distrito Sur, de los dos en los que se dividió Sonora para la elección y suman unos 50 municipios, donde hace campaña en redes sociales, volanteo y visitas personales”, “lo que ahora estoy haciendo”, dijo el aspirante.
Trabaja duro en la sierra –de donde es originaria su madre, a quien rinde homenaje—y fortalece su presencia trabajando casi a diario en sus comunidades conociendo personas, inquietudes, pero “el reto más importante es llevar información”.
Encontró que mucha gente no ha recibido suficiente y, aunque hoy ya está “un poco más informada, no sabía que iba a haber elecciones”.
Su segundo reto es exponer para qué cargo compite y luego diferenciar qué es un juez federal y un juez local, pues no es la misma función.
Reconoce que un ciudadano seguido no entiende a quién acudir cuando se siente víctima de una injusticia o ilegalidad y explicó cómo actuar ante una eventualidad que involucre derechos constitucionales, derechos humanos y decisiones de autoridades.
También habló de la reforma judicial y rechazó que se vaya a destruir la carrera judicial. A quien pregona que se acabaría esa carrera, le dijo que “no, seguirá, se dignificará, porque los candidatos que tenemos una carrera judicial vamos a tener una ventaja: nosotros sabemos, los que hemos estado allí, de qué se trata”.
En su caso particular, en 2022 participó como meritorio –practicante que, sin paga, va a practicar al juzgado– desde el tercer semestre de carrera; su primer nombramiento ocurrió en 2004 y en 2005 obtuvo su primer trabajo formal, que ha transcurrido en juzgados y tribunales donde trató la materia penal, “la gran materia tan bonita” del sistema para adolecentes, el mercantil y tribunales de apelación, en uno de los cuales hoy se desempeña como proyectista con licencia para hacer campaña.
Es decir, conoce desde juzgados de primera instancia, hasta la última decisión que es el recurso de apelación, por su experiencia como escribiente, actuario, secretario de acuerdos y proyectista. Sabe de juzgados, del ámbito federal y local y del trabajo de oficial judicial.
Tiene tiempo para la docencia y la practica en la Universidad de Sonora y universidades privadas como Unilíder y el Instituto de Occidente.
ACCIONES, MAS QUE PROPUESTAS
Kristian Bernal no quiere hablar de propuestas, porque “no se trata de propuestas de candidatos, sino de acciones. No vamos a manejar políticas públicas porque no podemos cambiar la ley ni la Constitución, no es nuestra función, sino practicarla”. Con esta ilustración, subraya que, más que propuestas, serían acciones a tomar.
Quiere ser un juzgador cercano a la ciudadanía, recibir a las personas que quieran ver al juez, porque “los abogados históricamente sabemos que, los jueces –sobre todo los federales– son muy lejanos a la sociedad” y se escudan en el escritorio, es difícil una audiencia con él y solo se llega al secretario.
Y “no es la misma tener tus alegatos a oídas, a nada mas plasmarlo por escrito”, cita, asentando la necesidad de la audiencia con quien te va a juzgar.
Por ello resalta que en eso ha fallado el poder judicial, “el federal sobre todo, no tanto el local”, y critica la lejanía con la ciudadanía, aparte de vicios que también acepta, existen, como nepotismo “y la corrupción que queremos evitar”.
EL BUEN JUEZ POR SU CASA EMPIEZA
“Por mi parte, creo en un lema: el buen juez por su casa empieza” y traza su idea del trabajo de un abogado: “los juzgados y tribunales son nuestra segunda casa y pasamos mucha parte de nuestro tiempo en el día a día”, por eso ofrece empatía cuando sea juez, “con los compañeros, con las personas subordinadas”.
Recuerda que “también hemos sufrido mucho los trabajadores del poder judicial, la arrogancia, muchas veces, de los jueces, la prepotencia”.
“Decimos coloquialmente que se creen semidioses jurídicos y eso ya no puede seguir pasando”, sentencia, al fijar la obligación de cambiar la perspectiva y, “más que unos jefes, debemos ser líder de un equipo”, basado en la experiencia de que “el titular firma y quienes hacen el trabajo son los secretarios, no son ellos”.
Por ello insiste en la cercanía a la ciudadanía, en velar por los derechos de todos por obligación, y él afirma tener edad suficiente y experiencia para desarrollarse bien en el cargo, asentando finalmente que en su carrera, jamás ha tenido problemas de corrupción, nepotismo o falta de responsabilidad.
Cercana la elección de juzgadores, esta ilustrativa charla sugiere acudir a votar, prepararse para ello, y cumplir con una medida que será muy útil para acercar la justicia a la gente.
EL ASPIRANTE
Es candidato a Juez de Distrito Mixto en el estado de Sonora, abogado egresado de la Universidad de Sonora y lleva 20 años en la carrera judicial.
En el Poder Judicial se ha desempeñado desde secretario escribiente, oficial de partes, actuario notificador, secretario de acuerdos, y secretario proyectista; en diferentes Juzgados y Tribunales de materias Penales, Justicia para adolescentes, Mercantiles y Civiles.
En el Poder Judicial Federal, como secretario particular, oficial judicial y actuario en diferentes Juzgados de Distrito y Tribunales Colegiados.
Tiene más de tres años como maestro en el Departamento de Derecho en la Universidad de Sonora, y más 6 años como docente en la universidad privada UNILIDER.



