Hermosillo, Sonora; 29 de junio 2011.- En un plazo no mayor de 60 días deberá ser emitida por parte de Marine Stewardship Council (MSC), la certificación de la pesquería de sardina que será la primera a nivel mundial de este producto, informó el subsecretario de Pesca de la SAGARHPA, que preside el Ing. Héctor Ortiz Ciscomani.
Prisciliano Meléndrez Barrios anunció que el pasado 28 de junio se logró un acuerdo para destrabar el proceso de certificación en buenas prácticas ambientales que la pesquería de sardina en el Golfo de California ha emprendido.
Señaló que por instrucción del secretario de SAGARHPA, Héctor Ortiz, se tuvo una participación directa para ver las diferencias que se habían generado y que ponían en riesgo la certificación.
El funcionario mencionó que se logró un acuerdo en un marco de cooperación y buena voluntad de los miembros de la industria pesquera de pelágicos menores en el Golfo de California, que en su totalidad está basada en Sonora en los puertos de Guaymas y Yavaros, y de integrantes de ONG´s ambientalistas y académicos que objetaron el proceso de certificación, para dar seguimiento a las condiciones propuestas en el reporte final de certificación coordinados por el Instituto Nacional de Pesca.
Meléndrez Barrios indicó que la certificación de esta pesquería pondrá a Sonora en la vanguardia de la pesca en el mundo ya que implica una mejora de inserción en los mercados y un incremento en el consumo humano directo.
Detalló que representa el 25% del volumen de pesca nacional y tiene una derrama de entre 900 y mil millones de pesos solo en Guaymas y genera más de 7 mil empleos directos en Guaymas y Yavaros.
“Es la primer certificación que vamos a tener para la pesquería de la Sardina, hay otra certificación ya para langosta en el Pacífico; es la primer certificación que tenemos para una pesquería, sobre todo una pesquería que está orientada a la transformación, una pesquería que está orientada hacia la parte industrial que tantos beneficios genera a esta región Noroeste de nuestro País y particularmente para nuestro Estado”, apuntó, “no solamente en cuanto a generación de mano de obra, en la obtención de recursos; sino además porque es primer eslabón en la cadena alimenticia de lo que ahora es la acuacultura, que es una realidad en nuestro País”.



