Camboya, Noviembre 23 de 2010.- Una multitud de camboyanos festejaban el fin de la temporada de lluvias en el borde de tierra cercano a un río, cuando entraron en pánico y tratando de huir se dirigieron a un puente donde causaron los daños.
En la estampida, cientos de camboyanos fueron aplastados, lanzados al agua y otros tratando de huir se arrojaban al río para sobrevivir.
Ahora cientos de camboyanos recorren los hospitales buscando a sus familiares y cercanos víctimas de la estampida de ayer con un saldo de 378 muertos y 755 heridos.
La mayoría de las víctimas son jóvenes y el Gobierno camboyano indicó que el número de muertos puede aumentar en las próximas horas.
"Es una gran tragedia para Camboya. No teníamos los recursos necesarios. Hemos tenido que improvisar tiendas para los cuerpos", declaró el coordinador de situaciones de desastre.
El Gobierno camboyano prometió indemnizar con cinco millones de rieles (1.250 dólares o 906 euros) a las familias de los muertos y con un millón de rieles (250 dólares o 181 euros) a las de los heridos, asegurando también que se harán cargo de la atención médica.
El primer ministro de Camboya, Hun Sen, convocó a una marcha de duelo para el jueves y ordenó descender la bandera a media asta.
Hun Sen declaró que los motivos de la estampida no se han dado a conocer y que la Policía estará guiada por una comisión especial en la investigación.
Se espera aún que dos millones de camboyanos acudan al Festival a orillas del río para seguir homenajeando al agua.