DACA, Bangladesh, 6 de agosto de 2024. - El ejército tomó el poder en el país y comenzó a formar un Gobierno interino, al renunciar la primera ministra, Sheikh Hasina, este lunes, y huir del país.
Al menos cien personas murieron en choques con sus partidarios y la policía este domingo en las protestas convocadas por el movimiento estudiantil del país, Estudiantes contra la Discriminación, que habían convocado a una marcha hacia Daca, desafiando el toque de queda impuesto por las autoridades. Los manifestantes incluso penetraran en el palacio sede de la jefatura del Gobierno.
La veterana líder en enero obtuvo un cuarto mandato consecutivo en controvertidos comicios y ahora se ha ido. Reportes del exterior señalan que aterrizó en la ciudad oriental india de Agartala, cuyas autoridades revelaron que permanecerá “solo unos días” antes de partir a Londres.
Miles de personas marchan para celebrar la renuncia de Sheikh en la capital bangladesí mientras el jefe de Estado Mayor del ejército desde el pasado 23 de junio, general Waker-Uz-Zaman, confirmó la salida de la primera ministra y que el ejército asume el control hasta que se forme un Gobierno interino. La crisis, aseguró, estará resuelta esta noche, cuando también podría derogarse el toque de queda del domingo y el restablecimiento de las comunicaciones por internet.
El presidente, Muhammad Shahabuddin Chuppu, se reunió con los representantes de partidos, Fuerzas Armadas y sociedad civil, para decidir entregar el control al ejército para “normalizar” la caótica situación en las calles, donde hay decenas de muertos.
También se decidió liberar de la cárcel a Begum Khaleda Zia, ex primera ministra y líder de la oposición, el Partido Nacionalista de Bangladés, que estaba en prisión por casos de corrupción y con él a todas las personas detenidas durante las protestas estudiantiles”.
La capital había amaneció este lunes con tanques del ejército y vehículos policiales recorriendo las calles, y patrullaban a pie numerosos agentes. Los enfrentamientos en Daca, como en muchas otras zonas del país, volvían una zona de guerra cada sitio por los violentos choques entre los manifestantes y los partidarios de Sheikh.
La autoridad dijo que 96 personas murieron y cientos resultaron heridas en esos enfrentamientos en este país que tiene 170 millones de habitantes, octavo más poblado del mundo.
La policía disparaba gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar a miles de manifestantes, como hizo en la protesta sangrienta del 19 de julio, donde murieron también más de un centenar, cientos fueron heridos y otros centenares detenidos. Hoy, más de 300 muertos es el saldo de las movilizaciones y al menos 32 eran niños.
La violencia se manifestó en Bangladés desde julio, cuando comenzaron las protestas de los estudiantes ante la elevada tasa de paro juvenil y la ira que desencadenó la decisión del Tribunal Supremo de restablecer un sistema de cuotas que reservaba el 30% de los empleos públicos a las familias de los combatientes en la guerra de independencia de Pakistán (1971), y otro 30% para mujeres y minorías.
Los convocantes consideraban este reparto discriminatorio, pues solo el 40% de contrataciones se realizaban por méritos. El 21 de julio el tribunal nacional atendió el reclamo y anuló este sistema elevando al 93% el porcentaje de empleos gubernamentales asignados por méritos, y 5% para los parientes de combatientes; el 2% restante sería para las minorías étnicas y discapacitados.
El movimiento de Estudiantes contra la Discriminación volvió a las calles la semana pasada para exigir a la primera ministra una disculpa pública por la violencia ejercida contra ellos, restablecer conexiones a internet, reabrir los campus universitarios y liberar detenidos en las protestas.
La escalada violenta del domingo también dejó 13 policías muertos.
Los manifestantes convocaron a una marcha hacia la capital este lunes para “la respuesta final”, que iniciaría tomando las calles. El ejército de Bangladés instaba a a obedecer el toque de queda.
Por su parte, el partido de la primera ministra, la Liga Awami, de centroizquierda, hace semanas denunció en sus redes un complot opositor para derribar al Gabinete de Sheikh alentando la violencia.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, sin embargo, pidió este mismo lunes que el Gobierno dejase de “atacar a quienes participan pacíficamente en el movimiento de protesta” y que liberase a los detenidos “arbitrariamente”.
Los disturbios obligaron a cerrar los servicios de internet en varias ocasiones. Son los mayores que ha vivido el país, en los 20 años en los que Hasina ha estado al frente del Ejecutivo (1996-2001 y 2009-2024). La primera ministra, de 76 años, ganó en enero un cuarto mandato consecutivo en elecciones boicoteadas por la principal formación opositora, el Partido Nacionalista de Bangladés.