Musk no pide permiso para trabajar en aguas mexicanas

CD. DE MÉXICO, 25 de julio de 2025. – El 16 de julio, una plataforma de casi 4 mil toneladas se instaló en aguas mexicanas del Golfo de México, a 22 kilómetros de Playa Bagdad, Tamaulipas.

Lo hizo sin permiso y fue identificada como LB Jill, que recuperaba restos de las aeronaves Starship 8 y 9, de la empresa SpaceX, propiedad del magnate Elon Musk. Ingresó entre el 13 y el 16 de julio, tras atracar brevemente en Brownsville, Texas.

El portal especializado NASASpaceflight.com, reportó el día 12 que la plataforma llegó desde Port Fourchon, Luisiana, permaneció una noche antes de navegar hacia el sur e iniciar la recuperación frente a la costa de Tamaulipas, en aguas clasificadas como Zona Económica Exclusiva de México.

El Sistema de Identificación Automática de la empresa estadunidense Spire, muestra que el 16 de julio, la LB Jill emitió una advertencia en su señal electrónica: “Por favor, manténgase alejado 0.25 millas náuticas”, que indica operaciones submarinas o extracción de objetos pesados; iniciaba una maniobra para rescatar fragmentos de cohetes caídos tras pruebas fallidas.

El domingo, la organización ambientalista Conibio Global denunció la operación de la plataforma en el Golfo. Jesús Elías Ibarra Rodríguez, presidente de la agrupación, documentó la presencia de la estructura que ya había extraído parte de una de las naves de Musk, luego de 3 días trabajando.

El miércoles, el secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales, informó que había sido retirada. La plataforma contratada por SpaceX para la recuperación tuvo permiso de internación al país, pero no cubrió los requisitos para poder trabajar y se retiró.

La LB Jill es una plataforma autoelevable y autopropulsada que sobresale desde sus patas ancladas al lecho marino. Llegó al puerto texano tras ser expulsada por el gobierno de México de aguas nacionales, luego de ejecutar sin permiso maniobras para recuperar piezas de las Starship.

El registro AIS de Spire, disponible en plataformas como MarineTraffic y VesselFinder, confirmó la operación: partió de Port Fourchon el 8 de julio, permaneció en las coordenadas del lugar donde habría caído parte del propulsor B13, una pieza clave del sistema que SpaceX desarrolla para futuras misiones espaciales.

Al margen de lo ocurrido en materia legal y violación a la soberanía, la operación marca un hito crucial en la validación de los protocolos de recuperación en alta mar, lo cual SpaceX destacó el lunes con este mensaje: «como las ruinas de una vieja civilización muerta». Junto con el texto publicó una imagen de la LB Jill cargando un enorme trozo de metal color café.

La LB Jill se construyó en 2014 y la opera Seacor Marine LLC, como unidad de soporte diseñada para labor en aguas someras. Tiene 3 patas elevadoras, grúas para 500 toneladas, helipuerto y alojamiento para 148 personas. Carga 1,526 toneladas y se diseñó para instalar turbinas eólicas, mantener ductos submarinos y apoyo petrolero, pero hoy es clave para recuperación marina de equipo aeroespacial.

Tras ser expulsada de aguas mexicanas, la LB Jill zarpó el jueves hacia Port Fourchon, su base operativa. Su carga había sido entregada, mientras México evaluaba las consecuencias de su operación sin permiso y lo que el protocolo internacional define como invasión de sus mares.

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