GUAYMAS, Son., 24 de junio. – El pañuelo, un trozo de cartón y hasta un plato desechable, son el “abanico” usado por los derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro social.
«Es que no hay aire”, dijo doña Lupe, al salir del Hospital General de Zona No. 4, de calle 10 y avenida 6, que en los últimos 20 años ha sobrepasado su capacidad de atención y hace 6 años se anunció su sustitución por un nuevo hospital acorde a la exigencia actual, pero no hay un solo paso que indique su edificación, que duraría 2 años y la inversión de 1,600 millones de pesos, se actualizó en noviembre pasado a 3,400 millones.
En esa danza de millones, gestiones de terreno y adecuaciones al proyecto, el tiempo pasa y en 2025, como años y años atrás, comenzó la odisea del verano en el hospital. La refrigeración falló y como cada año desde hace muchos, el derechohabiente sufre las consecuencias.
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En Ciudad Obregón, usuarios también se quejaron del mismo problema y, la pasada semana, la Delegación Sonora del IMSS, que allí tiene su base, anunció que se hará cargo de sustituir el sistema.
Los derechohabientes lo celebraron, pero lamentaron no haberlo hecho con el tiempo suficiente para que al comenzar el tiempo de calor — en Sonora presente desde abril y oficialmente iniciado el 20 de junio–, ya estuviera funcionando el sistema, en lugar de exponer a incomodidad y hasta riesgo sobre todo a niños y personas de la tercera edad.
“Entonces ¿Para qué se paga tanto en mantenimiento o contratos preventivos?”, dijo don José, quien cada mes debe acudir a revisión médica rutinaria y esperar, a veces horas, su atención.



