Que Videgaray convenció a Peña

+ Ruiz Massieu, Sada y Sánchez no sabían que venía Trump          CD. DE MEXICO, 2 de Septiembre de 2016.- Fue el secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso, el artífice de la visita a México del candidato republicano a la Presidencia de EU, Donald Trump, que escandalizó al país, según los datos aportados por el periodista Carlos Loret de Mola.

La “escandalosa” visita es considerada un “error histórico” en México, pero el mismo criterio surge en el extranjero.

Carlos Loret de Mola escribe una columna en el influyente diario mexicano EL UNIVERSAL donde cita que “la operación de la visita de Trump fue del secretario de Hacienda, Luis Videgaray” y sostiene que se coordinó directamente con su jefe, el presidente Enrique Peña Nieto.

“De él fue la idea de hacerlo y de él fue la idea de hacerlo ya. Todo esto me lo relataron muchas fuentes muy bien informadas”, dice el periodista, en lo cual han coincidido otras plumas relevantes de este país que ahora critica con dureza a su primer mandatario, quien antes de esta “visita escandalosa” ya enfrentaba una baja histórica de popularidad para un gobernante.

La noticia sobre el arribo del millonario de los negocios inmobiliarios también tomó por sorpresa a la secretaria de Relaciones Exteriores Claudia Ruiz Massieu, inauguraba un consulado en Wisconsin, e incluso al Embajador de México en Estados Unidos, Carlos Sada, y al subsecretario de América del Norte, Paulo Carreño, fueron enterados por la publicación de un diario de ese país.

Hasta unas horas antes del anuncio oficial en Los Pinos, residencia oficial del presidente, tampoco lo sabía el vocero oficial, Eduardo Sánchez, lo cual le impidió diseñar una estrategia de difusión para reducir el potencial impacto negativo avizorado.

“No lo sabía el gabinete. Al grado que cuando se les notificó, entre algunos hubo desconcierto y entre otros franca desaprobación. Esto explica los rostros de luto que exhibieron en la primera fila de la conferencia de prensa”, narra Loret de Mola, quien sostiene que los resultados de la reunión Los Pinos tiene orgulloso al Gobierno federal.

Y agrega que “presumen que el magnate ya no habló de deportar a 11 millones de personas, sino a 6; que ya no planteó congelar las remesas ni cancelar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte; y que del muro ya supo oficialmente —se lo habría dicho el presidente Peña en privado— que México no lo pagará; y que ahora los dos candidatos gringos pelean por ver quién es más amigo de México”.

Pero según asesores hispanos de Trump, el magnate “regresó más rudo aún”: regresó a Arizona donde retomó lo del muro y sostuvo su discurso sobre las deportaciones. Luego, sostiene el diario Reforma, Trump comenzó a tener un repunte de popularidad.

En el mundo, la prensa también ha hecho crítica acre contra Peña tras su encuentro con Trump y lo califican de mal dirigente, al generar una ola de críticas de ciudadanos, académicos, periodistas, artistas y políticos ante la postura y calificativo contra los mexicanos que ha usado el  magnate para fortalecer su campaña. Activistas en pro de los migrantes en Estados Unidos y de la prensa internacional también se volcaron en acusaciones fuertes contra el presidente mexicano.

En rueda de prensa en Los Pinos, el republicano reiteró que sostiene su plan de construir un muro entre México y Estados Unidos y que los mexicanos lo pagarán.

PEÑA SE DEFIENDE

El Presidente Enrique Peña Nieto ha emprendido una campaña para dejar en claro que él dijo a Trump que México no pagará el muro y hasta su nueva modalidad de rendir su informe de gobierno, usó para fortalecerla. Los analistas ahora intentan definir quién miente, pues Trump afirmó que ese tema no fue tratado.

A Peña, las reacciones no lo tratan bien:

“Trump gana poco y peor aún, Peña Nieto pierde mucho”, resumió Javier Urbano Reyes, profesor de Estudios Internacionales en la Universidad Iberoamericana en Ciudad de México.

Peña Nieto dijo que los mexicanos se habían sentido agraviados y habían tenido diferencias con Trump, pero en ningún momento logró lo que más quería la población: exigir que Trump se disculpara. Luego, Trump retomaba el tema de “un impenetrable, físico, alto, poderoso, hermoso muro en la frontera sur”, en Phoenix.

“Es traición, es avalar a quien nos ha escupido ante el mundo entero”, dice González Iñárritu

Peña Nieto no ha hecho referencia ni protestado por las declaraciones de Trump sobre que México envía violadores y otros delincuentes a Estados Unidos.

NADA EN EL INFORME

“Ni siquiera adoptó una posición firme de verdad y habló directamente al señor Trump a la cara y le dijo exactamente por qué sus afirmaciones no son aceptables para los mexicanos”, comentó Tony Payan, director del Mexico Center en el Instituto Baker de la Universidad Rice, y lo llamó “tibio y demasiado blando”.

Payán sostuvo la teoría de la cortina de humo, porque quizá Peña Nieto tenía pocas buenas noticias que compartir con sus compatriotas en su informe anual sobre el estado del país. Quizá, teoriza, buscaba una distracción con la “desacertada” reunión.

“Quizá Peña vio la oportunidad de distraer la atención del pueblo mexicano y puede que lo consiguiera, pero llamó la atención sobre su propia disposición a alimentar el estrellato de Trump y eso no sentó bien en México”, centró.

El artista Arturo Meade acudió a una de las protestas convocadas y allí observó que “es un insulto y una traición”.

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