ZACATECAS, Zacatecas, 5 de julio de 2025. – La noche de viernes, el gobernador David Monreal Ávila informó que habían arribado a esta capital 100 elementos de la Brigada de Fusileros Paracaidistas de la Secretaría de la Defensa Nacional.
Dijo que se trataba de reforzar la estrategia de seguridad implementada en Zacatecas y a la media noche ya estaban instalados para iniciar sus operaciones, integrados temporalmente para colaborar y fortalecer la estrategia de pacificación del estado.
Monreal Ávila también escribió: “Agradecemos profundamente el respaldo de nuestra presidenta, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, y el invaluable apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional, con quienes seguimos trabajando en coordinación para alcanzar nuestro mayor anhelo: conservar y fortalecer la paz en Zacatecas”.
CONFRONTAN A CRIMINALES
Sin embargo, la sociedad zacatecana interpretó el arribo como una respuesta de la propia Guardia Nacional, a la privación ilegal de la libertad de tres de sus elementos.
Medios no oficiales relacionados con fuerzas de seguridad, incluidos guardias nacionales, señalan que se pidió ayuda federal y la respuesta fue el envío de esta unidad de élite del Ejército Mexicano para buscar y enfrentar a quienes cometieron el ilícito contra oficiales en labores de protección ciudadana.
El secuestro de los tres oficiales ocurrió horas antes en el municipio de Tepetongo, colindante con el estado de Jalisco, de donde se reportó un grupo delictivo fuertemente armado “levantando” a los tres agentes de la Guardia Nacional.
Aunque poco después los liberaron, sanos y salvos, en cuya zona se desplegó un fuerte operativo que se ampliaría con el arribo de las fuerzas especiales de la Sedena.



