Desarrollan vivienda y aprovechan el entorno

+ Jitos y guayacanes, en el ornato a fraccionamientos de San Carlos

SAN CARLOS, Son., 16 de mayo de 2021.- Un árbol en pleno desierto de color verde profundo siempre atrae la atención de quien lo observa a su paso por estas regiones desérticas, como la atrae aquel que torna de colores sus hojas y al avanzar la primavera se vuelve una maravilla a la vista.

Así se muestra el desarrollo habitacional en San Carlos que crece entre el mar y a la montaña, cuyo encuentro es lema –y caracteriza—a esta zona en la promoción que se llega a todo el mundo.

Ramiro Páez Cruz no se extraña cuando se le hace ver el bien cuidado entorno. Tampoco cuando el visitante se maravilla de cómo el dejar un árbol del desierto en parques o calles, se vuelve un atractivo más, al grado de modificar obras, aceras o bardados para respetar su integridad.

“A cambio, mira lo que podemos encontrar”, apunta hacia dos ejemplares representativos de lo que ahora el desarrollador ha entendido: debe cuidar la naturaleza al máximo, a los árboles sobre todo, que se hacen amigos del entorno “y de cada uno de nosotros que aprovechamos su belleza, su sombra, sus nidos con aves cantando en ellos”.

El desarrollador, a la vez dirigente regional de la Cámara de la Vivienda y constructor, puso ejemplo de respeto a los magníficos árboles. En este momento hace lo mismo adjunto, en nuevo fraccionamiento que en diciembre estará listo y tendrá intactos los árboles que brotaron hace décadas y allí están, haciendo juego con el orden contemplado en la construcción, adaptando el proyecto a ellos, no a la inversa, “para que allí sigan con nosotros”.

Solo en la zona visitada, se acerca a 400 el número de viviendas clase media y media alta que se han construido. En todas ellas, desde las cactáceas hasta jitos y guayacanes están allí, recordando que ellos llegaron primero y la gente que ahora les acompaña y cuida, lo entendieron y decidieron vivir en paz compartiendo el espacio, para beneficio de ambas partes.