CD. DE MÉXICO, 24 de enero de 2026. – Vencía el plazo definitivo para que el empresario Ricardo Salinas Pliego liquide su millonaria deuda fiscal ante el Servicio de Administración Tributaria, pero el magnate optaba por una ruta distinta a las oficinas hacendarias.
En sus redes sociales, el dueño de Grupo Salinas confirmaba sus vacaciones en un lujoso yate en el Caribe, justo en la fecha límite establecida por las autoridades tras los fallos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Su actitud contrasta con un momento crítico para sus finanzas. El vencimiento del plazo para pagar la deuda fiscal de 51 mil millones de pesos pone a sus empresas en una vulnerabilidad legal sin precedentes.
Mientras el SAT y el Gobierno de México esperaban la notificación del depósito, Salinas Pliego prefería celebrar el fin de semana con su familia y minimizaba en público el requerimiento oficial que marca el Código Fiscal de la Federación.
El conflicto viene de un litigio fiscal prolongado por más de 16 años. En noviembre pasado, la Corte negó los últimos amparos promovidos por el consorcio de Salinas, dejando en firme 7 créditos fiscales que deben cubrirse de manera obligatoria para evitar sanciones mayores.
El monto total de los adeudos del empresario supera los 74 mil millones de pesos y la autoridad había sido clara: este viernes 23 de enero era el día final para pagar los primeros 51 mil millones.
El jefe del SAT, Antonio Martínez Dagnino, precisó que la notificación formal se entregó el 15 de enero, otorgando los 5 días hábiles legales para cumplir con la obligación antes de proceder a instancias coactivas.
Pero la respuesta al ultimátum no llegó por canales institucionales.
«Lo mandé traer desde Europa al Caribe para pasar el fin de semana con la familia, hay que festejar», escribió el magnate en su cuenta de X, refiriéndose a su yate, en la misma fecha que cierra el periodo legal para evitar procedimientos de cobro forzoso por parte del fisco.
El dueño de TV Azteca ha calificado el proceso como una «persecución política». Como parte de su narrativa, lanza cuestionamientos contra la imparcialidad del SAT y asegura que existen irregularidades en otros actores políticos, pero eso no detuvo el reloj y se marcó el fin de su prórroga este viernes.
El Gobierno Federal planteó un mecanismo legal que permitiría una reducción de hasta el 39% sobre el monto total de la deuda, condicionado a que el pago sea voluntario y se reconozca la validez de los créditos determinados por la justicia.
Sin embargo, si no lo hizo el viernes, el panorama para Grupo Salinas cambiaría drásticamente, pues el SAT tiene la facultad legal para iniciar un procedimiento administrativo de ejecución, como el embargo de cuentas bancarias, bienes inmuebles y activos de las diversas empresas del grupo.
El Estado mexicano se prepara para aplicar la ley de recaudación, pero el empresario continúa su viaje por el Caribe.



