Vendedores de Pegasus dicen haber sobornado a Peña Nieto con 25MDD

CD. DE MÉXICO, 5 de julio de 2025. – Para “abrir puertas” en el gobierno de Enrique Peña Nieto y venderle material de seguridad, donde se incluyó el spyware Pegasus, los empresarios israelíes Uri Emmanuel Ansbacher y Avishay Samuel Neriya entregaron 25 millones de dólares al mandatario.

El dinero que habría ido a la campaña para su campaña política de 2012, estuvo en el centro de un acuerdo conciliatorio que ambos firmaron a finales de 2024 para arreglar una disputa.

El presunto soborno lo revela el medio israelí The Marker y lo sitúa como parte del acuerdo de ambos empresarios para repartirse las agencias de seguridad de México. El documento se refería a los 25 millones de dólares como “una inversión conjunta (de Ansbacher y Neriya) en una figura de alto rango”, a la que identificaba como “el N”, de quien se hablaba como “el mandato de N” o “el N electo”, con indicadores que despejan dudas sobre que “el N” era Peña Nieto.

The Marker cita a una “fuente familiarizada con los negocios de ambos”, quien aseveró “que gran parte de los fondos en el proceso se destinaron a financiar gastos políticos, probablemente en la campaña que eligió a Peña Nieto como presidente en 2012”.

En ese sexenio, 3 agencias tenían contratado Pegasus: Secretaría de la Defensa Nacional, la entonces Procuraduría General de la República y Centro de Investigación en Seguridad Nacional; lo utilizaron de manera masiva para intervenir teléfonos de objetivos como periodistas, defensores de derechos humanos y opositores políticos.

Ansbacher y Neriya fueron socios en la empresa BSD Security Systems, que vendió sistemas de espionaje a agencias mexicanas de seguridad y tuvieron negocios personales con instituciones en el país.

Además de vender Pegasus, los dos empresarios hicieron negocios en cárceles del país, donde lograron un contrato de 1,631 millones de pesos con el Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social, vendiendo drones, equipo militar y hasta obras de agua. Parte de los negocios continuaron durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.

La Sedena, el primer cliente de Pegasus en el mundo, siguió celebrando contratos con Ansbacher durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador que nunca fueron transparentados, ni siquiera cuando lo ordenó el extinto Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI). Sedena también siguió utilizando Pegasus con actividades que la acusaron de tener un “Ejército espía”.

OTROS CONTRATOS

La red de empresas de Ansbacher también tuvo contratos con el Instituto Nacional de Migración, que le pagó 324 millones de pesos en 2020, de los cuales 230 terminaron en 26 empresas “de papel”, según la Auditoría Superior de la Federación. Una de ellas, “Nemecisco”, envió 248 mil dólares a una organización sin fines de lucro de Israel dirigida por el hermano de Neryia, a la que otras empresas de Ansbacher “donaron” recursos.

Según el reportaje de The Marker, Ansbacher estaría tratando de “allanar su camino de regreso (a México) bajo el gobierno de la relativamente nueva presidenta Claudia Sheinbaum”, pero el intermediario está en el centro de una investigación de la Fiscalía General de la República.

En una investigación internacional de Cartel Project, coordinada por Forbidden Stories y publicada en diciembre de 2020, se reveló que Tomás Zerón de Lucio, extitular de la Agencia de Investigación Criminal durante el sexenio de Peña Nieto, logró huir de México y se escondió en Israel durante la pandemia, gracias a sus vínculos con empresarios de ese país, como Neriya, a quien The Marker identifica como un personaje de acceso directo a Enrique Peña Nieto, quien autorizó nombrarlo cónsul honorario de México en la ciudad israelí de Haifa. En el sexenio de Peña Nieto, Zerón fue un actor central en la compra de tecnologías de espionaje.

Ansbacher es amigo de Shalev Hulio, fundador de la NSO Group, desarrolladora del spyware Pegasus. Durante el sexenio de Peña Nieto y el de López Obrador, Ansbacher representó a NSO Group en México; el empresario ha sido investigado por la FGR por en el espionaje contra la periodista Carmen Aristegui.

Según The Marker, Ansbacher y Neriya llegaron a México a principios de 2000 como emisarios de la organización Torá Mitzión, que busca reforzar los lazos entre comunidades judías e Israel.

“Por accidente” se volvieron intermediarios en el negocio de la seguridad: “Un judío necesitaba vender chalecos militares a México y les preguntó si sabían cómo conseguirlos; dijeron que sí, y a partir de ahí la cosa se despegó”, planteó el reportaje.

Después riñeron los socios. El medio israelí señaló que el pleito entre Ansbacher y Neriya estalló cuando el primero reclamó al segundo por el incumplimiento de una promesa de reunirse en tres ocasiones con Peña Nieto, reuniones por las que Neriya le cobró cerca de 5 millones de dólares. Desde ahí se fueron a un arbitraje, de donde brotaron detalles de sus jugosos negocios en México. (Con información de Proceso)

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