Agustin Rodriguez

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Si, van sobre Otto GUAYMAS.- En mi barrio había plantas que atraían `mayates´, el escarabajo cuyo nombre proviene del náhuatl máyatl, y para que no haya otras interpretaciones agrego lo que me dice el diccionario: coleóptero polífago de la familia de los escarabeidos que se halla en la mitad sur de América del Norte.

Destaca el  color verde brillante y metálico en vientre y patas. Lo cito porque los atrapábamos para atarles un hilo en sus patas y hacerlo volar en círculos. A veces se nos soltaba el hilo y surgía la expresión “voló el mayate con todo y hebra”. Viene al caso por lo siguiente:

En medio del desaseo –¡cochinero, más bien!— que muestra el análisis contable sobre el uso de los dineros de la gente de Guaymas, se reflejan leperadas no solo tipo Fantomas (“la amenaza elegante”, aquel personaje de revistas en los 70), ladrón de cuello blanco que ejemplificaba los cómos artísticos de la estafa, el hurto… la ladronada pues.

También hay huellas donde el cinismo ganó a la discreción y se gastó dinero que paga el pueblo, en frivolidades como el puro o el coñac del oficial mayor; el viaje `acompañado´ del contralor o el regidor, pasando por la fiesta y el regalo o atención al favorito(a). Cosas así.

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Antes como antes...

GUAYMAS, Son.- Claudia Pavlovich ha vuelto a Cajeme y aumenta su atención para que las cosas descompuestas por los dueños de la soberbia del cercano pasado recobren sus cauces normales.

Los yaquis son los primeros en ser tomados en cuenta a través de sus principales líderes y no objetaron acompañarla, dialogar y abrir caminos al entendimiento que durante seis años fue cerrado por los oscuros fines que ya salen poco a poco a la luz.

Hasta el aguerrido luchador social Adalberto Rosas López refleja satisfacción porque “Claudia nos ha estado cumpliendo en todo lo que dijo”, aún poco, porque poco es el tiempo que la primera gobernadora que tiene Sonora lleva con el bastón de mando en sus manos.

Batalla Adalberto con Cronos, pues ya da pasos lentos. Su físico refleja males de esa lucha, no obstante lo cual, sigue en lo suyo, la lucha social. Es que el exalcalde cajemense y excandidato a la Presidencia de la República hace par de décadas por uno de esos partidos fugaces, fue, es, cabeza por la defensa del agua que Ciudad Obregón tiene como bandera y que divorció a esa plaza de la capital sonorense, hacia donde se va hoy gran parte del líquido en un `negoción´ que también pronto sabremos a ciencia cierta de quién es.

El agua, sépase o recuérdese, se vuelve herramienta política, objeto de poder y riqueza. Es cada vez más cara, por eso lo poco que queda de las mañosadas oficiales cada vez es menos para solucionar los problemas de abasto cual ocurre en este puerto, cuyos habitantes ya saben que “no hay” ni para obtenerla ni para distribuirla. Aunque haya.

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Horizonte negro en Empalme EMPALME, Son.- Me llamó al teléfono Rolando Corral, aquel dirigente sindical alguna vez problema para las labores de la planta Ford Hermosillo, luego estudiante ejemplar cuando lo enviaron (¿exilio?) a formarse como técnico en Japón, de donde regresó a asesorar dirigentes maquileros regionales.

Siguió de asesor, sabe mucho de ello, y está a cargo los obreros de esa industria que da a la región unos 14 mil empleos. Lo estaba desde que el “Kiriki”, Carlos Enrique Gómez Cota, hoy alcalde, era interpósita persona como secretario general.

Me pidió acompañarlo en un desayuno y acepté porque me llamó la atención el tema: “Primera reunión para trabajar por un solo objetivo”. Dejó el misterio abierto y allá vamos, al fin era mañana sabatina de escasa actividad.

Quedé complacido. Rolando no siguió el “speech” de los dirigentes sobre la lucha obrera, la unidad, el entendimiento con el patrón y esas cursilerías del discurso común. No. Llamó a una docena de jovencitos y les pidió expresar lo que piensan. Son becarios y salen adelante porque el sindicato maquilero les paga sus estudios. Cómo no hacerlo, si son hijos de obreros, tienen 9 de promedio y no tienen dinero. Al revés de cuando los fondos sindicales se usaban para usura.

Pues allá van los chamacos de secundaria y preparatoria que como oradores hacen palidecer a muchos políticos regionales. Y no son mentirosos. Expusieron el Empalme que ven y no le fue muy bien a quienes han gobernado la plaza. Héctor Laguna Torres, por ejemplo, quien según la visión general confirmada por los chamacos, dejo un pueblo abandonado y en manos de la delincuencia; servicios pésimos y el desvergonzado cobro eficientísimo.

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GUAYMAS, Son.- Cuando llegó Mario Cuén Aranda a comparecer ante la Fiscalía Anticorrupción, Sonora cree ver los nuevos tiempos prometidos, los de imponer orden donde la corrupción y la impunidad se asentaron fincando el cinismo de funcionarios convencidos de haberse vuelto dueños del patrimonio de la entidad.

Exalcalde refugiado años en la Administración Portuaria de Guaymas, reapareció con Guillermo Padrés y pronto ocupaba la tesorería estatal. Lo acusaron, pero había un muro formado por ministerios públicos, jueces y magistrados que servían al amo.

Cuén comenzó a oler a dinero. Sus empresas multiplicaban ventas al Gobierno de Sonora, más caro por cierto que en el mercado, fluyendo con rapidez el pago, contrario al viacrucis del proveedor común.

Días después, Roberto Romero López, exsecretario de Gobierno, cruzaba el mismo umbral donde Odracir Espinoza blande el sable de la justicia, pero su rostro no tuvo la rigidez mostrada por Cuén. Su sonrisa nunca desapareció y respondió a preguntas. A todos dejó contentos su “actuación” en esa pasarela y dejó la impresión de no tener vela en el entierro de la corrupción asfixiante vivida por Sonora el sexenio previo. Para otros, solo fue más cínico.

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¿También tú, Ernesto?

GUAYMAS.- Adolfo García Morales ilustra de algo que no debiera sorprendernos.

Lo hace con eufemismos como “desorganizada” y con “deficiente manejo administrativo”, pero el nuevo secretario de Seguridad Pública pone luego puntos sobre las íes para describir la deplorable condición en las que Ernesto Munro Palacio dejó la dependencia.

Se me hace poco, pero así déjenlo, citar un quebranto de 75 millones, pero da color de identidad del ahora ya viejo Nuevo Sonora, al citar el déficit: 294 millones de pesos.

Hablar de pesos no es problema tan grande en un país que produce tanto dinero con el cual le daría muy buena vida a sus ciudadanos, dándole mejor uso. Lo es cuando como cita la cruda descripción de García Morales, llega la “desorganización, falta de ética y dispersión en manejo de recursos públicos”.