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Coalición para salvar a México o salvarse los políticos

La propuesta de establecer gobiernos de coalición como un mandato constitucional y no como acuerdo político --que se puede pues nuestra constitución no los prohíbe--, trae en el fondo la diferencia de visión que tienen los presidenciables más fuertes del PRI: Manlio Fabio Beltrones y Enrique Peña, en su proyecto de nación.

Pues mientras el ex gobernador mexiquense mantiene la firme idea de que el tricolor podría ganar el carro completo o casi completo en las próximas elecciones, y alcanzar el mayor número de escaños en el Senado y la Cámara de Diputados.

Con lo cual su gobierno, en caso de ganar él los comicios, transitaría sin aspavientos como en los tiempos en que el PRI era el partido único, aunque hubiera otros; y decidía por sí solo el porvenir de México.

La proyección del senador Manlio Fabio Beltrones es que México no regresará más a esos tiempos del partido único; y la pluralidad política seguirá dibujando el panorama para los siguientes años. La cuestión es que esa pluralidad política ha impedido el desarrollo del país.

De ahí el empujón que está dando a la propuesta de reforma para que el partido que gane las elecciones presidenciales esté obligado, por mandato constitucional, a formar un gobierno de coalición con el resto de las fuerzas políticas; y así acordar programas de gobierno de largo plazo y no quedarse en el mero reparto de cargos como ha ocurrido.

¿Gobiernos de coalición para salvar a México o salvarse los políticos?

Una primera lectura a esta propuesta es que quizás el agua ya llegó a los aparejos para la vida política, institucional, social y económica de México que todas las fuerzas políticas consideraron poner un alto a esta masacre en la que tienen al país, de ahí el respaldo a la propuesta del priista sonorense. 

La otra, que dentro del PRI se observa que ante la apabullante presencia del mexiquense Enrique Peña Nieto, el retorno del autoritarismo y régimen dictatorial del “partido único” será una realidad, que no conviene ni a los contras priistas ni al resto de los partidos políticos, pues no les tocará nada bueno en el reparto.

La pluralidad política ha significado en México el freno al desarrollo

Desde hace más de una década en que se dio la transición en el poder, el país ha ido en picada. Y saben por qué, no por la ineficacia del ejecutivo federal y su gabinete; sino porque desde los otros dos poderes de la nación, muy en particular desde el Congreso de la Unión, se ha puesto freno a los gobiernos de la llamada alternancia, por cuestiones de tipo partidista, en detrimento del desarrollo y bienestar de México.  

El mejor reconocimiento de esta tesis es el que ya dio el legislador proponente de los gobiernos de coalición, Manlio Fabio Beltrones, quien en los últimos días ha señalado que sin un “acuerdo nacional” no se podrán construir políticas públicas que den viabilidad a México.

Todos contra el PRI de Peña Nieto

Con la propuesta de los gobiernos de coalición concuerdan el PRI que respalda a Manlio Fabio Beltrones; el PRD de Jesús Zambrano y Armando Ríos Piter y el PAN de Josefina Vázquez Mota y José González Morfin; entre otras figuras de la clase política.

El presidente del PRD, Jesús Zambrano, aunque aclaró que su postura es personal y no a nombre del partido, manifestó su total respaldo a la propuesta, ante la necesidad de dar estabilidad a las instituciones desde la toma de decisiones del Ejecutivo, hasta las acciones legislativas. Y eso sólo lo traería un gobierno de coalición.

En tanto que la perspectiva política no parece que variará. Seguirán al menos tres principales fuerzas políticas con presencia en el Congreso de la Unión por un lado; y por otro, un titular del Ejecutivo sin mayoría absoluta en ambas Cámaras.

La pertinente aclaración del perredista es que el gobierno de coalición no es lo mismo que la unión de partidos para ir en alianza electoral para derribar a un tercero.

A la vez, el nuevo esquema no toca el voto ciudadano para elegir al presidente de la República. La Reforma es para que el partido que resulte ganador esté obligado a formar un gobierno con el resto de las fuerzas políticas, para acordar programas de gobierno de largo plazo.

A favor de esta propuesta se pronunció también el vice coordinador de los diputados del PAN, Alberto Pérez Cuevas, quien puntualizó que si bien no se requiere de una reforma política para alcanzar gobiernos de coalición, es necesario plasmarlo en la carta magna como una obligación, pues si se deja a la voluntad política ya estuvo que no habrá más que freno para la acción gubernamental.

Con esta propuesta, los legisladores están ahora en la búsqueda de una reforma para obligar a los políticos a trabajar por México y no sólo por su partido o sus intereses personales, a través de la aprobación de la figura de los “gobiernos de coalición”.